La Ronda #22: Espantos Tempranos

Otra ronda más a cuenta de Filósofo Cervecero, siempre proponiéndonos buenos temas y encrucijadas aunque en está ocasión será fácil recordar. En mi caso, los malos recuerdos siempre perduran pero siempre se aprendo de ellos.
La ronda de este mes trata de ello:

¿Cuál fue la cerveza, o tipo de cerveza, que al probarla por primera vez no les gustó para nada? ¿Cuál fue su reacción en aquella oportunidad? Y, ¿cuánto tiempo tardaron en volver animarse a probarla y en qué circunstancias?

Hay un estilo de cerveza comercial que nunca he podido tragar ni ver y eso que siempre intento no tener prejuicios pero es inevitable. Son ni nada menos que las cervezas aromatizadas con algún licor como puede ser whisky, vodka, tequila... A parte de procurar que sepan insípidas y apenas tengas cuerpo lo rematan con este sabor a sucedáneo de whisky, vodka o lo que se inventen. Al final, no es cerveza ni licor, sólo es un despropósito. Es cierto que no fue lanzada para cerveceros sino para discotecas y "pubs" pero aún así me aparece un atentado al buen gusto.

Ya alejándonos de los desvarios de las multinacionales entraré en la dificultad de compaginar buena cerveza con alta graduación. Para mi gusto un excesivo contenido en alcohol perjudica al equilibrio de una cerveza y es difícil de contrarrestar. Debe ser mi predisposición al beber una cerveza de no saborear demasiado alcohol sino los matices y sabores que proporciona el lúpulo, malta y especias...y como se combinan entre si. Por ello, soy escéptico cuando pruebo una cerveza con una graduación superior a los 15% aunque siempre cabe lugar a la sorpresa, sobretodo, americana. Aunque lo que no veo ni pies ni cabeza es la lucha entre algunas cerveceras por conseguir la cerveza de mayor graduación, el fin no justifica los medios.

Aún así siempre intento partir sin perjuicio y probar todas las cervezas que puedo. Otra cosa distinta son las segundas oportunidades teniendo tanta variedad. Pero siempre estará la segunda opinión de un amigo persistente que te convenza. La mayoría de las veces le maldecirás pero unas pocas tendrás que tragarte el orgullo pero compensa.