La Ronda #12: Humor Cervecero (y científico)

Vaya. Este mes no llego a la Ronda cervecera a la hora convenida no por falta de tiempo, sino por falta de ideas. Y ya es raro. Por que el tema de la Ronda lo propone Fivixx y es simple y efectivo:

Cerveza y humor. Todo vale.

La cuestión es que yo suelo ser un tipo muy gracioso, pero sólo cuando escribo sobre cosas tristes. Cuando trato de contar historias alegres me pongo triste (la gente que me conoce ya está acostumbrada). Y la cerveza es una cosa alegre, faltaría más. Por eso esta semana, tras devanarme los sesos buscando algo que poner, he decidido hacer trampa: espero a que publique el resto de personas, luego busco en Google Cerveza+Humor y les pongo aquí todos los resultados que no hayan sido ya incluidos en otros blogs de la Ronda. ¿Tremendamente ingenioso, eh?.


Pues no. Mejor me pongo otra cosa. Hoy, en La Ronda cerveza y humor, les explico el Beer Goggles, que es algo que hace funcionar aproximadamente la mitad de los anuncios de cerveza del mundo mundial.

El Beer Goggles viene perfectamente ilustrado, en este anuncio:



Supongo que se hacen idea de la cantidad de comerciales que se han hecho siguiendo este patrón. Pues bien, el efecto "visión cerveza" (bautizado así por Maikelnai) ya tiene su modelo científico. Esto es, podemos medir el efecto visión cerveza mediante una fórmula, expresada como sigue:

ß =
(An)2 x d(S + 1)

√L x (Vo)2



Donde:

  • An : son las unidades de alcohol servidas. Cerveza, en nuestro caso
  • S : grado de humo en el ambiente, de uno a 10
  • d : distancia hasta el foco de (creciente) interés medida en metros (de 0,5 a 3 metros)
  • L : luminosidad en el foco de (creciente) interés, medido en candelas por metro cuadrado (1 equivale a oscuridad total; 150, una habitación iluminada)
  • Vo = Agudeza visual en el test de Snellen. 6/6 es normal mientras que 6/12 es el límite para la conducción (sin gafas, supongo).

De acuerdo con los prestigiosos investigadores de la Universidad de Manchester, ésta es la fórmula que modela el efecto beer goggles, y sirve para determinar la percepción de la belleza bajo los efectos del alcohol (incluyendo otros factores del entorno). Bajo esta fórmula, el mínimo valor de escala es 1, significando que el 'bebedor' percibe la belleza a su alrededor tal y como lo haría estando sobrio.

Sin embargo, para un valor de 100+, el bebedor considera que todos a su alrededor se encuentran más que apetitosos para iniciar quien sabe qué relación durante la noche. En ese punto entramos en un terreno peligroso, proclive a que al día siguiente tengamos que arrepentirnos.

Así que ya lo saben, antes de hacer ninguna proposición atrevida durante una noche de fiesta, saquen las calculadoras y midan el efecto de las beer goggles. Si obtienen un valor superior a 50, es posible que la realidad no sea tan atractiva como la perciben.

Por cierto, que yo tengo un método alternativo para evitar desastres. En el preciso instante en que una Heineken a 5 euros me parece una buena elección, me retiro a casa. A partir de ese momento, la noche sólo puede ir cuesta abajo.

¡Salud!



1 Por supuesto, todo esta fórmula entra dentro de la categoría de humor. Es evidente que los investigadores de Manchester parieron esta idea en un pub, a medida que iban cayendo las pintas. Eso también puede ser estudiado.

Maikelnai: las matemáticas explican la visión cervezas.
How stuff works: "Beer goggles" effect
Hasta la BBC lo recoge, oiga.
La imagen es de Fail Blog, cómo no. Busquen cerveza, y verán que risa.

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CSI XVI: los números de los computadores (II)

Si recuerdan el ya lejano último post acerca de la informática, recordarán que había motivos para estar mosqueado. Muy mosqueado, de hecho, porque vimos que los bancos nos podían chulear con facilidad la parte fraccionaria de los ahorros. Pero eso es porque todavía no les he enseñado cómo representar números reales en los computadores. Y tranquilos, que eso es precisamente lo que voy a comentar hoy.

Ustedes los humanos emplean un punto (o una coma) o notación científica para representar un número con decimales. Pero la cosa es un poco más compleja si no se pueden valer de esos artificios. Para expresar números reales en un ordenador, la solución más sencilla es convenir que una parte de la ristra de unos y ceros represente la parte entera y el restos de unos y ceros representen la parte decimal. Se dedican n bits para la parte entera y p para la fraccionaria. Por supuesto, n y p son fijos para un computador, para no hacerse un lío. Por eso este sistema se denomina de coma fija.


La coma fija mola, porque no tenemos que aprender nada nuevo (aparte de lo que aprendieron en el anterior post). Con 8 bits podemos dedicar 5 a la parte entera y otros 3 a la parte decimal, por ejemplo. De manera que si usamos Complemento a 2 para representar la primera (para la decimal no empleamos ninguna codificación especial) entonces podemos representar un rango de números que va desde -16.0 hasta +15.875. La precisión la marca la cantidad de bits en la parte fraccionaria, claro, que en este caso es de 0.125 (1/(2^3)).

La coma fija no mola, porque operaciones entre números dentro del rango de representación exceden con facilidad el propio rango. Un ejemplo decimal: 0.345 * 0,001 = 0.000345. Si gastamos 3 dígitos para la parte entera y tres para la parte decimal, es evidente que el resultado de la multiplicación con este sistema sería 0. Y nos volvemos a quedar sin céntimos en los bancos.

Para hacer esto más flexible se inventó la coma flotante. La coma flotante es un lío, pero que es muy útil. Un número real se representa como:

R = M * BE donde:
M es número fraccionario, donde se utiliza un bit para representar el signo (como en Signo y magnitud).
B es la base. 2, en casi todos los casos.
E es el exponente, que se representa en exceso Z (esto no lo he explicado).


Si lo pensamos un poco, esto no es más que una aproximación a la notación científica. Por ejemplo, -0.000456 = -456 * 10-6, donde el signo es negativo, la mantisa 456, la base 10 y el exponente -6. La complejidad de la coma flotante es ajustar cada campo a un número limitado de bits. Y para eso vamos a aprovechar hasta el máximo.

El formato IEEE754 de simple precisión (el más conocido de representación de reales) emplea un total de 32 bits: 1 para el sigo, 8 para el exponente y 24 para la mantisa.

¿Cómo?. ¿Que no le salen las cuentas?. Claro, amigo, lo que usted no sabe es que los ingenieros aprovechamos todo el espacio que podemos. Y le ganamos un bit a la mantisa de forma sencilla. Porque, si usted quiere utilizar el formato IEEE754 es porque tiene algo que representar, aunque sea muy pequeño. Un ejemplo:

0,0000101 (binario). ¿Por qué tengo que almacenar en la mantisa los cuatro ceros? Al fin y al cabo, 0,0000101 = 1,01 * 2-5. Sólo tengo que ajustar el exponente (restándole 5). Lo bueno es que esto lo puedo hacer para todos los números, de forma que, sea cual sea el número a representar, el primer bit de la mantisa será 1. Y como el primer bit de la mantisa es siempre 1, me puedo ahorrar el representarlo (¡siempre que luego me acuerde de él a la hora de interpretar el número!). De este modo tenemos 24 bits para representar la mantisa, aunque sólo empleemos 23.

A la operación de dejar un único bit significativo (1) a la izquierda de la coma se le llama normalizar la mantisa.

Hemos dicho que tras normalizar la mantisa conviene ajustar el exponente. Pero no hemos hablado de cómo se representa este mismo, ni qué significa exceso Z. Es una cosa tan tonta que da risa. En exceso Z se escoge cualquier número (Z) para representar el cero. Cualquier número entero A se expresa como el natural A+Z. Por ejemplo, en exceso 127, el -7 se expresa como 120 (-7 + 127). El 3 se expresa como 130 (3 + 127).

Precisamente 127 es el Z escogido para representar el exponente en el formato IEEE754. Por tanto, ya disponemos de todos los elementos para ponernos a calcular números reales. Buenos, nos falta dar el orden de los campos: Signo - Exponente - Mantisa. Ya está.

Representar -209.5625 en coma flotante IEEE754 (simple precisión)
S = 1 (signo negativo)
Parte entera: 209 = 11010001
Parte fraccionaria: .5625 = 0.1001 (2-1 + 2-4)
Mantisa: (parte entera.parte fraccionaria) 11010001.1001 = 1.10100011001 * 2+7
Exponente Z = 127 + 7 = 134, que en binario es 10000110

                        S E        M
De lo cual: -209.5625 = 1 10000110 10100011001000000000000


Y ya hemos aprendido a representar números reales. Por supuesto, al ser un rango de representación finito, con este formato también tenemos cierto límite en la precisión (determinado por los 24 bits de mantisa). Para los más avezados dejo su cálculo.

Yo quiero incidir en otra cosa, que no sé si habrán notado. A pesar de que hemos detallado la representación de números en distintos formatos, al final, en su computador, todos los formatos no son sino ristras de unos y ceros, de modo que la misma longaniza puede ser un número entero negativo, real, o positivo. O no ser un número. Por eso a la hora de escribir un programa es fundamental dar a conocer al computador cómo debe interpretar un valor. Esto se consigue con los tipos de datos.

Cuando queremos gastar un valor, empleamos variables para almacenarlas. Y en gran parte de lenguajes es necesario declarar el tipo de dato de una variable antes de gastarla, para que el computador sepa cómo debe operar con ella.

En C, el lenguaje más extendido, si declaramos una variable como int (entero) lo más posible es que le digamos al computador que esa variable debe representarse en Complemento a 21. Si declaramos un float es muy posible que para representar esa variable se gasten 32 bits (simple precisión) en IEEE754. Y si declaramos un unsigned char, entonces estamos gastando 8 bits en una representación binaria sin signo (positivo).

Y ahora el chiste:

Si los androides algún día sueñan con ovejas eléctricas no olvides declarar el contador de ovejas como long int.



¿Que ha pasado?. Que el contador de ovejas estaba declarado como int (16 bits). Y el rango de representación es (Ca2) -32768 (1000000 00000000) - 32767 (01111111 1111111). Al sumar uno a 32767 el número de ovejas se convierte en negativo. De haber declarado el contador como long int, posiblemente habría tenido 32 bits para representar la cuenta. Eso significa que un androide insomne habría contado hasta 2147483647 (231-1) antes de que sucediera lo mismo. Y si declarara la variable como unsigned long (sin signo), podría contar hasta 4294967295. La siguiente cuenta sería 0, ya que el computador jamás interpretaría este número como negativo.

Ojalá me disculpen. Tan sólo quería compartir humor friqui con ustedes.

1 El número de bits con los que se representa y el formato de representación dependen de la arquitectura del procesador. Por eso es un error asumir que un int tiene siempre, por ejemplo, 32 bits.

Apuntes clase. Pero en la wikipedia también viene bien explicado
Pinar me pasó el link a la tira: más humor en su web.

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Köstritzer







Descripción:

La Köstritzer es una cerveza negra de baja fermentación, la produce Köstritzer Schwarzbierbrauerei desde 1543 y es una de las cervezas más famosas de la región y la líder de entre las de su tipo en Alemania.

Se presento con un color negro intenso y una espuma densa/cremosa de color beige que fue bajando lentamente. En olfato no se percibieron aromas fuertes, y en boca la entrada fue fuerte y un poco acaramelada que desemboco en un final amargo, seco y casi acido. En resumen no me sorprendió pero acompaño bien mis medialunas rellenas con jamón y queso.



Web: http://www.koestritzer.de/



Datos:

País: Alemania

Ciudad: Turingia

Tipo: Bock

Alcohol: 4.8%

Envase: Botella de 330ml

Se consigue en: Carrefour San Martin



Puntuación: 7/10



Viendo el dvd de Sentenced – Buried Alive



Bitburger


Descripción:
La Bitgurger Premium Beer es una de las cervezas tipo pilsner mas populares de Alemania, por ende es mas que industrial y eso al final se termina sintiendo y jugando en contra para mi… bien vamos a la descripción, al servirla presento un color amarillo pálido y poca espuma que desapareció en pocos segundos, se sintio poco gacificada.
Su aroma era dulce, con unas notas de lúpulo y cereal, al probarla se persive un cuerpo muy delicado, malta suave, un poco aguada, seca como madera e increíblemente un final típico de una Honey beer, eso fue lo que mas me gusto de esta cerveza que fue excelente acompañante de unos arrolladitos de jamón natural rellenos con tolem.

Historia:
La fabrica fue fundada en 1817 por el terrateniente y cervecero local Johan Peter Wallenborn, pero fue uno de sus descendientes, Theobald Simon, quien construyó las bodegas apropiadas que permitieron a la compañía empezar a producir cervezas de fermentación baja. Estas se conservaban bien durante los cálidos meses estivales como las cervezas oscuras de estilo bávaro y las lager vienesas, así como el estilo pilsen, que era un invento relativamente nuevo en aquella época. En 1883 la Bitburger adopto el termino pilsener y en 1911, Pilsner Urquell llevo a los alemanes ante los tribunales para impedir el uso de la denominación Pilsner. Pero, en 1913, el Tribunal aleman rechazó la demanda y quedó levantado el veto al nombre de Pilsner. a finales de la Segunda Guerra Mundial, la fábrica resulto casi totalmente destruida por efecto de las bombas. En 1973 la Bitburger superó la mágica cifra de "un millón de hectolitros".
El producto más popular de la firma es la Bitburger, que se ofrece en distintas variedades: junto a la tradicional "Bitburger Premium Pils" (desde 1931) encontramos la "Bitburger Light", la "Bitburger alkoholfrei", la "Bit Sun", la "Bit Passion" y la "Bitburger Radler". Además la compaña produce Cervezas y bebidas de malta y otras bebidas refrescantes, como "Cola Libre" (cerveza con cola y ron) o "Bit Copa" (cerveza, lima y cachaca).

Web: http://www.bitburger.com/

Datos:
País: Alemania
Ciudad: Bitburg
Tipo: Pilsner
Alcohol: 4.8%
Envase: Botella de 330ml
Se consigue en: Carrefour San Martin
Puntuación: 7/10

Escuchando Henryk Górecki - Sinfonia Nº3 Op.36

Estrella Galicia 1906


Descripción:
La “1906 Reserva Especial” es una Strong Lager producida por Estrella Galicia.
Se presento con un color dorado ambarino, la espuma era uniforme pero duró relativamente poco y en olfato se acentuaba el lúpulo aromático.
Al degustarla se siente su gran carácter y cuerpo sedoso, un sabor marcado por la malta tostada, los lúpulos especiales utilizados y un poco de caramelo y maíz, el 6,5% de alcohol estaba bien tapado por los aromas y apenas se sentía, produciendo así una sensación satisfactoria al beberla. En resumen una cerveza gallega de calidad que sirvió muy bien como acompañante de una picada nocturna.

Historia:
Las cervezas “Estrella Galicia” las produce la empresa cervecera Hijos de Rivera, S.A. que nace en 1906 de la mano de José Rivera Corral, emigrante retornado de México a finales del siglo XIX quien funda en A Coruña la fábrica “La Estrella de Galicia”, dedicada a la producción de hielo y cerveza rubia. El nombre escogido para su cerveza hace referencia a su antiguo negocio de Veracruz “La Estrella de Oro”.
En la década de 1920 Ramón Rivera, hijo del fundador, se convierte en uno de los primeros maestros cerveceros con titulo en España, y es ahí cuando la empresa se moderniza y expande su producción.
Estrella Galicia, a lo largo de sus más de cien años de historia, se ha convertido en todo un icono cultural en Galicia. Su cerveza ha conseguido gran prestigio en otros lugares y ya es asociada e identificada su imagen con la de Galicia.

Web: http://www.estrellagalicia.es

Datos:
País: España
Ciudad: Galicia
Tipo: Strong Lager
Alcohol: 6.5%
Envase: botella de 330ml
Puntuación: 7/10

Escuchando el disco Led Zeppelin - 1970 - Led Zeppelin III

Cerveza "Autonómica" - Bolivia



- Botella de cerveza "Autonómica", original de Santa Cruz - Bolivia.

- Diponible 2 unidades

Cerveza "San Miguel" - España


- Botella de aluminio "San Miguel"
- Disponible 1 unidad

Cerveza "Dos Equis" - México


- Botella de aluminio "Dos Equis"
- Disponible 1 unidad

Cerveza "Red Bavaria" - Holanda


- Botella de aluminio "Red Baviera", importada por Interbiz S.R.L.
- Disponible 1 unidad

Cerveza "Budweiser" - PARAGUAY Y CHILE


- Botella de aluminio "Budweiser", importada para Paraguay y Chile (escrito en español).
- Edición: 501432
- Disponible 2 unidades

Tennent's Super


Descripción:
Con esta Tennent’s me lleve una no grata sorpresa, y me produjo todo lo contrario que la Tennent’s 1885 que comente anteriormente…
Osea la T. a la vista perfilaba como una “birra” mas… pero al probarla sorprendió,
En cambio, la Tennent’s Super a vista y al olfato prometían un gran momento pero al degustarla todas mis expectativas se “amargaron” literalmente…

Al servirla mostró un color dorado hermoso, casi tirando a un anaranjado y muy cristalino, quise probar la resistencia de la espuma como verán en la foto y fue excelente, bien uniforme y duro hasta que termine el chop.
En olfato se mostraba con carácter e interesante por sus aromas, al darle el primer trago sentí ese 9,0% automáticamente, trague, y sentí un dejo un poco acido, casi alimonado… volví a darle otro trago pensando que se me habían escapado todos los aromas y sabores… y no, el alcohol volvió a pegar fuerte… realmente me pareció muy fuerte y por ende amarga, sin nada especial que decir… no se la puede comparar con las excelentes Ámsterdam de graduación alta.

Web: http://www.tennents.com/ - http://www.youtube.com/user/tennentsteam

Datos:
País: Escocia
Ciudad: Glasgow
Tipo: Strong Lager
Alcohol: 9.0%
Envase: Botella de 330ml
Se consigue en: Carrefour San Martin
Puntuación: 6/10

Escuchando el disco Led Zeppelin - 1971 - Led Zeppelin IV

Tennent's Est 1885



Descripción:
Esta Pale lager es bien dorada, con una espuma un poco despareja, no tiene grandes aromas al olfato pero en paladar se siente muy refrescante y bien equilibrada en amargor… Supongo que tira a ser una lager tipo Pilsner
Tiene un cuerpo interesante que si bien no deslumbra por originalidad, da ganas de volver a repetirla en futuras ocasiones.

Historia:
La Tennent’s pertenece a “Wellpark Brewery”, una cervecería que fue fundada en 1740 por Hugh and Robert Tennent en Drygate Bridge, Glasgow, Escocia.
Antiguamente se la conocía como Drygate Brewery y cambiaron el nombre cuando en 1790 la familia Tennent expande su negocio comprando la cervecería vecina de William McLehose. La Tennent’s fue la primera cerveza lager que se fabrico en Escocia en 1885, y es hace 18 años la marca oficial de Escocia en Futsal.
La Wellpark Brewery también fabrica: Tennent's Special, Tennent's 1885, Tennent's Velvet, Sweetheart Stout, Versa.

Web: http://www.tennents.com/ - http://www.youtube.com/user/tennentsteam

Datos:
País: Escocia
Ciudad: Glasgow
Tipo: Pale Lager – Pilsner
Alcohol: 4.0%
Envase: lata de 500ml
Se consigue en: Carrefour San Martin
Puntuación: 7,5/10

Escuchando el disco Led Zeppelin - 1969 - Led Zeppelin I

Era glamour lo que nos faltaba

De lo que se entera uno. Menos mal que nos lo dice Ferrán Adriá, quien no contento con proveer al mundo de espumas de mandarina, pretende ahora solucionar el problema de la ausencia de cervezas en los restaurantes. Al menos eso es lo que se desprende del publirreportaje artículo de El País (el periódico de mayor tirada en España, para quien no lo sepa). Les dejo un momento para que se echen las manos a la cabeza con su lectura y luego volvemos juntos a ello, ¿vale?.

Vale. El tema va de Inédit, una buena cerveza española, elaborada por Damm. Creo que todos los cerveceros nacionales celebramos en su momento su aparición con verdadero entusiasmo. Por lo que suponía de novedad. Pero también hubo cierto consenso en que la presentación del producto, al estilo de una bebida de alta gama, distaba mucho de ser la más adecuada.


Primero, porque en cuanto a sabor, Inédit no aporta nada no ya inigualable, sino superado por otras cervezas de trigo blanco, sean belgas, alemanas o checas. Por ello, que Adriá se permita decir que Lo importante y lo revolucionario es que una empresa española cree un concepto para el mundo es vergonzoso. Porque o demuestra que el celebérrimo cocinero no tiene ni papa de cervezas (lo cual quiero dudar), o bien que subasta su honestidad al mejor postor.

Cabe también la posibilidad de que el 'concepto' al que se refiera sea el de vender la burra y ponerle un lacito de oro, pero ese me temo que ya está inventado hace mucho tiempo. En ese sentido, es posible que la predicción: dentro de cinco años habrá más cervezas como ésta sea cierta: ya hay más cervezas como esa. Lo que no hay es tanto caradura.

Y segundo. Porque no creemos que el envoltorio haga bueno al producto, ni nos hace especial gracia que el glamourismo se asocie a la cerveza, como sí que sucede (al menos en mayor medida, con el vino).

El reportaje está plagado de perlas. Según sus creadores, Inédit puede competir con el vino. Pues menos mal. La cosa se entiende fácilmente cuando los socios Barber y Adriá señalan el auténtico problema de la cerveza: la gente no pide cerveza en los restaurantes porque cree que no tiene glamour.

Pues no señor. La gente no pide cerveza en los restaurantes porque no la hay de calidad. Y punto. La gente que va a los restaurantes tiene, de normal, sentido del gusto y olfato. Y conciencia de lo que le gusta y lo que no. Y si visitan un restaurante es porque, hasta cierto punto, les gusta probar cosas (nuevas).

Les aseguro que con eso basta para disfrutar de una cerveza. Lo sé porque he sido capaz de disfrutar de cervezas buenísimas constipado y con un presupuesto de dos euros. Y si además la cerveza es una buena cerveza, el asunto estará más que resuelto: la gente pedirá cervezas en los restaurantes.

Lo curioso es que, si hay que atender a la noticia más allá del tercer párrafo, el asunto ya les funciona, y bien. Lo cual no deja de tener un regusto amargo. Porque demuestra, y no es nada nuevo, que no basta con elaborar una buena cerveza -que las hay muchas, y mejores que Inédit- para triunfar en la restauración. Sino que además es necesario apelar al snobismo supremo y a la paparrucha. Paparrucha significa hacer bailar a los animales para que coman la mejor hierba. Como si los animalicos no supieran jampar por sí mismos.

Sin duda los hay que desembolsan cantidades ingentes por una botella de vino -y en algunos sitios de cerveza1- sólo para poder decir que lo han hecho (y si han sido vistos sacando un fajo de billetes de la cartera mejor). Lo llaman lujo y pagas más por la escena que por la bebida. Otros se permiten el lujo de despreciar sin haber probado. Lo que consiguen unos y otros con ello lo ignoro. Reproducirse, tal vez. Lo que sé es que si el glamour sirve seguro para algo es para que te saquen los cuartos.

Ruego hagan ustedes un ejercicio mental: acudan al restaurante Stone Barn. En la huerta seleccionan, usted y su pareja, unas cuantas cebollas para su segundo plato. Despídanse ellas: no las volverán a ver sino en forma de humo caramelizado. A su lado, el propio Dan Barber, batuta en mano, mueve de derecha a izquierda el rebaño de gansos, que bailan acompasadamente en busca del mejor manjar. Seguro que le estará más bueno de ese modo el foie.

Y ya sólo le falta que le cobren a precio de oro una cerveza española. A precio de oro porque la firma Ferrán Adriá. A precio de oro porque hay que pagar muchos publirreportajes artículos periodísticos.

Seguro que les sienta bien.

1 Creo haber leído por ahí que en algunos restaurantes norteamericanos se vende la West-Vleteren a precio de oro.

Origen de la foto. Creative Commons.

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Cerveza Potosina (exótica)


- Botella de cerveza Potosina muy rara, que se encuentra a más de 4.000 mts. de altura, en el "Salar de Uyuni" unas de las maravillas del mundo.
- Disponible 1 unidad.

Cerveza Paceña 120 años

- Antiguo Sets de botellas de vidrio de la cerveza Paceña, conmemorativa a sus 120 años de creación.
- Disponible 1 Set.

Cerveza Taquiña - Cochabamba Bolivia


- Botella de cerveza "Taquiña Stout", edición limitada.
- Disponible 1 unidad.

Cerveza Paceña - Bolivia


- Botella de cerveza de aluminio Paceña 2007.
- Disponible 1 unidades.

Cata de whiskys: un cervecero infiltrado

Pues sí señor. Resulta que no todo son vinos en el Club de Enófilos de la UPV. Hace tres semanas pudimos disfrutar (con cierto esfuerzo) de una cata de whiskys Single Malt. Una cata completa, con su pequeña porción de historia del whisky, fabricación, y proceso de degustación.

Pero antes de relatársela, una confesión y una pequeña historia. No soporto el whisky. La historia es conocida, y repetida por muchos otros con otras bebidas. Alegría y desenfreno, botellón en las praderas de Irlanda. Entre los participantes, un apuesto joven de 17 años. ¿Quieres whisky? - le preguntan. Como no, estando sobre las verdes praderas de Irlanda. Entre dos jóvenes finiquitan la botella, acompañada de Fanta naranja. Sin vasos, trago de uno, trago de otro.

Les ahorraré detalles. La cosa acabó mal, sobre las verdes praderas de Irlanda. Y sobre la discoteca. Y sobre las piernas de alguna desafortunada. Y al día siguiente, tras el desayuno. Y como el cuerpo humano es sabio, nuestro apuesto joven creció y maduró con un rechazo instintivo al licor de malta.

El joven apuesto era yo, por cierto. Ahora soy menos joven y más apuesto.


Comprenderán pues, que estando servidas todas la bebidas doradas en sus copas antes de empezar, a punto estuve de salir corriendo nada más entrar en el aula de cata. Para dirigirme al baño y recordar los grandes momentos de Irlanda, claro. Pero aguanté como un machote. Y gracias a que lo hice aprendí un montón.

Como que el whisky, pese a ser procedente de Irlanda, ha crecido y madurado en Escocia para dar lugar a los productos más puros: el Single Malt, obtenido a partir de una una única variedad de malta de una destilería. Y cómo las distintas zonas de Escocia (Lowlands, Highlands, Speyside, Skye e Islay) aportan sus características distintivas a la bebida: amaderados, ahumados, frutales y herbales, picantes y especiados...

El proceso de fabricación del whisky tiene similitudes con el de la cerveza en el sentido en que ambas se obtienen de la cebada. Fuera de esto, poco más. Las variedades que se emplean para la fabricación del licor contienen mayor cantidad de almidón y menor de proteínas. En el proceso de malteado, el grano se deja germinar para romper las largas cadenas de azúcares y convertirlos en fermentables y más tarde se seca. Para ello se emplean los hornos de turba tradicionales.

La turba no es más que materia orgánica en descomposición, con alto contenido en carbono. De hecho, la turba, a lo largo de los siglos y a altas presiones, conforma el carbón. El secado mediante el calor de la combustión de la turba proporciona al whisky los aromas ahumados y acres, especialmente en Islay y West Highlands.

La malta se muele para formar el grist y éste se macera con agua caliente en el mash tun. De este modo se obtiene el mosto que se fermentará durante dos días mediante la adición de levaduras. Los azúcares del mosto se transformarán en alcohol. En este momento disponemos de lo más parecido a una cerveza: un líquido sin apenas carbónico con un 7% de alcohol (wash). Aquí terminan las similitudes con la fabricación de cerveza y comienza el destilado.

El destilado es un proceso en dos fases muy complejo, en el que intervienen dos alambiques. De una primera destilación se obtienen los llamados low wines un líquido con una concentración de alcohol de un 30%. Éste es destilado de nuevo, obteniéndose una 'bebida' con aproximadamente un 60-70% de alcohol. Pero el primer líquido que destila -las llamadas cabezas- y el último que termina de salir -las colas- no son aptas apara obtener un buen whisky directamente. Se suelen juntar para destilar de nuevo. El líquido aparecido en medio del proceso -middle cut- es el idóneo para dejar envejecer.

Al terminar el proceso, el whisky debe reposar en barricas durante al menos tres años. Las barricas empleadas en Escocia son siempre usadas, y han contenido bourbon1 estadounidense o Jerez. La barrica otorgará al whisky su color, además aromas a vainilla, chocolate y frutos secos, dependiendo de su procedencia. Algunas de ellas guardan caldos durante cuarenta años.

Al final es el maestro quien selecciona las barricas a partir de las cuales se embotellará la bebida. Cuando en una botella de whisky aparece su edad, ésta representa la edad de la barrica más joven con la que se ha elaborado. Para terminar, aunque tras muchos años de guarda, parte del alcohol se ha volatilizado, es necesario añadir agua para dejar el whisky en torno al 40% de alcohol. Durante esos años, los vientos del lugar también habrán realizado su aporte, especialmente en las costas de Islay y Skye.

Todo esto aprendí durante la cata. Pero, ¿qué hay de la cata en sí mismo? ¿Cómo se cata una bebida tan espirituosa?

En primer lugar se observa el color, que puede dar pistas acerca del tipo de barrica en la que estuvo. La gama cromática va desde el dorado más pálido hasta la miel o ámbar más cálido. Alguno también tienen destellos aceitunados. La lágrima que forma nos indica su proporción de alcoholes y su densidad.

El whisky no se cata como el vino. Sobre todo porque te arde nariz si la metes en la copa. Para apreciar los aromas hay que olfatear la bebida acercándola a la nariz y separándola poco después, sin grandes inspiraciones que sólo nos embotarían. Personalmente, me resulta difícil abstraerme del alcohol para reconocer los distintos aromas, pero una vez identificados, volver a ellos es mucho más sencillo.

Finalmente la cata en boca se realiza también en dos fases. En la primera se degusta así sin más, dejando reposar sobre la lengua un momento. En la segunda se mezcla con un poco de agua. El agua aplana unos sabores y realza otros en cada whisky, así nos permite reconocer algunos sabores y aromas que permanecían tapados en primera instancia. Algunos whiskys aceptan mejor el agua que otros, aunque al final todo viene a ser una cuestión de gustos, claro está.

Los whiskys que probamos fueron tres (pocos, si es que hubo alguien, se los acabó). Los tres Single Malt, por supuesto:

Cardhu Cask Reserve: De Speyside nos llega esta marca, quizá la más conocida de Single Malt en España (fue de las primeras en desembarcar). Cask reserve es una selección de las mejores barricas de la destilería. Color oro, olía a melocotón y a fruta tropical, cuerpo medio (comparado con los dos siguientes). En boca frutos secos y vainilla, bastante especiado. En mi opinión, fue el más plano, o el más parecido a lo que esperaba de un whisky.

Talisker 10: de Islands, el más sorprendente de los tres: aromas a ostras y mar, un poco ahumado. En boca mucha pimienta e intenso, con mucho cuerpo. Se notaba un poco de madera. A mí me gustó mucho más el aroma que el sabor, demasiado alcohólico y picante. (¡Tiene casi 46º!)

Lagavulin 16: la joya de la cata. Tiene un color intenso dorado, ambarino. El aroma es a turba, a más no poder. Luego se distingue yodo, procedente del agua de la zona de Islay. En boca es dulce y luego salado, con mucho mar. Verdaderamente, un whisky redondo y muy complejo.

En fin, una experiencia de lo más interesante y que no me importaría repetir. Ya no soy el joven de 17 años. Mucho más guapo y resabiado, me he reconciliado con el whisky. Próxima parada: territorio ron. ¿Les he contado que no me gustan las bebidas dulces?.

1 ¡Resulta que para fabricar bourbon tienes que emplear barriles nuevecitos cada año!. Los compran con el dinero que obtienen de vender barriles de primer año a los fabricantes de whisky.

Cata a cargo de Diageo, importador de bebidas.
Revista Bar&Beer, nº 2, 2008

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Belgian Beer no.311: Bles Herbie


Not sure I even mentioned we went to the Bles Beer Festival. This was the Herbie beer voucher for the festival beer. Nothing memorable, but still deserving a number on the blog.

Belgian Beer no.310: Oude Kriek

A 6% lambic fruity old cherry beer. Quite sour for a cherry beer, but a very pleasant discovery from 3 Fonteinen.

Pale Ale nuevamente....








Como ya lo había publicado cuando me referí a la Pale Ale americana y sus diferencias con la versión inglesa, me quedaba pendiente un último ajuste (además de las mas que obvias aportadas por las variedades de lúpulo) para darle un perfil distintivo a cada una, siempre partiendo de la misma base, con idénticas composiciones de maltas, idéntico tratamiento del agua, mismo rango de amargor (31 ibu's en ambos casos y adiciones de lúpulo de mismos tiempos, a los '60, '20 y '6) y también misma OG del mosto (1048, 12°P). Los ajustes (pequeños) fueron hechos, el primero era usar distintas cepas de levadura, opté por la S-04 de Fermentis para la versión inglesa y S-05 de la misma compañía para la americana, la T° de fermentación se mantuvo igual en las dos versiones (17°C). El otro punto que quería marcar era el de la atenuación, de modo que varié ligeramente las T° de macerado y la relación de empaste buscando en perfil mas maltoso en la inglesa, en la que el programa de macerado lo realicé con una relación de 2,5:1, 50' a 65°C, 30' a 71°C y de ahí al mash out a 76°C y una mayor sequedad en la americana, en este caso 3:1, 60' a 63°C, 20' a 69°C para luego subir lentamente hasta los 76°C.
........y llegó el momento de poder comparar los dos batches:
Realmente las cosas funcionaron de acuerdo a lo planeado y las diferencias son bien marcadas.
La versión inglesa tiene un fondo a malta que está siempre presente con un suave dulzor que es reforzado por la ligera presencia de diacetil que aportó la levadura. Se distinguen también ciertos aromas afrutados como también el lúpulo, delicado, algo terroso y floral, pero la malta nunca deja de estar presente con dejos a nuez y pan fresco. El sabor tiene un inicio dulce, combinado con un muy suave especiado, hacia la mitad de la degustación el amargor se hace presente y permanece luego del final seco. Es una cerveza ligera de cuerpo pero con cierta textura, compleja pero muy fácil de beber.
En contrapartida la americana es mucho mas lineal, si bien también mas intensa, de principio a fin es dominada por el lúpulo con su aroma a cítricos y a pino, punzante, resinoso y fresco. También es mucho mas seca y se percibe algo mas fuerte, el sabor a lúpulo es mas marcado, se siente mas amargo y persistente en el retrogusto. También está algo mas carbonatada.
Ambas cervezas presentan una excelente espuma, blanca y persistente, algo mas cremosa en la inglesa si bien menos abundante que en la americana.
Lo que mas impacto tiene a mi criterio en la manera en que se perciben estos matices es la atenuación. Esos escasos 3 puntos en la FG (1012 contra 1009) representan un 6% en la misma, solo medio grado mas de alcohol, pero la suma de todos esos pequeños factores las hacen dos cervezas bien diferentes.
¿Cual me gusta mas?.....Que pregunta dificil, creo que depende del momento.




La Ronda #11: un cervecero molesto

Ando a paso cambiado con La Ronda, lo sé. Pero lo importante es llegar a la invitación, aunque sea tarde y mal, como hoy. Espero que Manzapivo me perdone, porque su tema era interesante y daba bastante juego. Nos pregunta desde Neo Manza en la Ronda de Abril:

"¿Qué les molesta que digan o hagan en contra de la cerveza o nuestra afición?"

Pues muchas cosas, aunque, para ser sincero, algunas de ellas ya las he ido desgranando a través de los posts. por ejemplo, que la cerveza engorda. Me molesta que todavía haya quien piense que la cerveza debe ser para comidas ligeras, y no para restaurantes.

Me molestan en general las generalizaciones, los tópicos y lugares comunes de la cerveza. Sin embargo existe uno, repetido por gente que bebe cerveza, que he venido escuchando desde hace mucho tiempo y al que hasta ahora asentía. Hasta que lo he pensado dos veces y he descubierto lo absurdo (y peligroso) que es.

Que la mejor cerveza es la que se bebe con los amigos.


Y entiendo perfectamente el significado de la frase, claro que sí. Y aprecio la buena compañía, las risas y la camadería en torno a la cerveza como el que más, por supuesto. Pero, en mi opinión, ese tópico, repetido como un mantra (y potenciado desde la publicidad de las grandes marcas cerveceras) impide que la cerveza sea entendida como un producto de calidad -o potencial calidad- por sí mismo.

A la cerveza no la hace buena la compañía. Ni el sol de verano ni una cala deshabitada bajo las palmeras. Una Cruzcampo está igual de mala aunque te la tomes en un bar abarratado, aunque entonces es posible que te lo oculte el olor del tabaco o a sardinitas. Y una Mahou es una Mahou, te la tomes con Iker Casillas, con el menda bailongo de San Miguel o con tu primo. El momento bueno no hace buena la cerveza, sencillamente porque no torna en buenos ni los ingredientes, ni el proceso de fabricación, ni el tiempo de guarda.

¿Y por qué los anuncios insisten tanto en la compañía, el buen ambiente y la amistad como potenciadores de la cerveza?. Evidentemente, porque les permite vender sus birrias de productos. Ahora va a resultar que si Cruzcampo es mala es porque yo no tengo el toque mágico de los que nacieron a principios de los 80 y no sé disfrutarla en un bareto en compañía de un paje orondo. No me parece casualidad que las dos únicos anuncios de cerveza en los que el protagonista se toma una cerveza en solitario sean los de Voll-Damm y los de Alhambra 1925.

No me malinterpreten. Los que me conocen al menos, saben que no soy un nazi de la cerveza. Y se lo digo a ustedes también: no soy un nazi de la cerveza. Sé disfrutar de los momentos con cerveza, aun a pesar de la cerveza. Y no me verán poner caras ni comentar la mala elección ni rechistar por ello, ni mucho menos. Así que tranquilos, me pueden llevar de fiesta a un pub e invitarme a una Heineken. Ya están tardando.

Por otro lado, la ignorancia en torno la cerveza no me molesta especialmente, excepto cuando es malintencionada o propagada (de eso habla Max). Si alguien me dice "No me gustan la cerveza" asumo que no ha probado las suficientes. Conozco a muchos de entre estos y es difícil que, tras convencerles para que prueben cosas diferentes, no encuentren al menos una que sí que les guste. Además, siempre he creído que el gusto por los alimentos se adquiere (también el disgusto, faltaría más, algunos de ellos insuperables).

En un contexto más amplio y resumiendo, me molesta, aunque yo también haya sido partícipe de ello, las actitudes predispuestas en torno a la cerveza. Tanto hacia algunas cervezas en particular como a la cerveza en su idiosincrasia. A la cerveza hay que acercarse sin prejuicios ni complejos, luchando siempre por desconocer -antes de probarla- si será una bebida para tomar en verano o en invierno, para un chiringuito o un restaurante, para un primer plato o un postre.

Y luego decides dónde y con quién te la tomas: en un bar lleno de amigos o en una copa en el sillón de tu casa. La cerveza será la misma.

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