El Nilo, Internet, y los fractales

Y el precio del algodón, claro, aunque no me cabía en el título. Pero vayamos por partes.

Harold Edwin Hurst nació en 1880, cerca de Leicester. De origen humilde, muy pronto destacó en sus estudios, obteniendo una beca que le permitió estudiar en Oxford. Allí se graduó con méritos en Física, sin apenas formación matemática previa. En 1906 le surgió la oportunidad de viajar al aún británico Egipto y Hurst aceptó. En ese país se dedicaría a la investigación durante más de 60 años, por encima de los cambios políticos que sucedieron a la descolonización.

Aunque se ocupó de diversas tareas en sus primeros años (relacionadas con la astronomía o geología), pronto perseveró en el estudio de la meteorología e hidrología. En 1915 Hurst se convirtió en el director del Departamento Físico de Obras Públicas. Y a este departamento le correspondió el problema de domesticar el poderoso río Nilo a los intereses de las industrias y campos a sus orillas. El sistema utilizado para ello, era, claro está, a través de embalses.


Analicemos el problema (simplificado): supongamos que lo que queremos es determinar cuál debe ser la altura mínima de una presa o paredes de los embalses (Figura 1). Para ello, idealmente, sólo necesitamos conocer cuál es la capacidad y forma del embalse, la tasa a la que se puede desalojar el agua del mismo y el caudal máximo que llega a aportar el río a su entrada. Y claro, de las tres cosas, lo único impredecible es esto último. ¿O no?. Determinar ese nivel fue la tarea a la que se enfrentó Hurst.

Por suerte el Nilo es un río histórico, y sus niveles han sido estudiados a lo largo de los siglos por diferentes civilizaciones. Hurst no solo se aplicó en obtener detalladas mediciones del volumen del Nilo en distintos instantes de su época (correlacionados con muchas otras variables), sino que recopiló con tesón los registros históricos que le darían una visión de conjunto.

Hurst se dio cuenta, que, a pesar de la apariencia irregular de las mediciones, seguían cierto patrón agrupado en épocas de sequía e inundaciones. Y lo que es aún más raro, ese patrón irregular se repetía a distintos niveles. Dicho de otra manera: la serie de datos observada a corta distancia -intervalos de días- "se parece" a la serie observada a lo largo de años.

El problema es que entonces no existía ningún modelo matemático que expresase esta idea, así que Hurst creó el suyo. Sin entrar en detalles (ya no tengo mucha soltura matemática), descubrió que la relación entre las medidas podía ajustarse mediante un parámetro de una ecuación, que relaciona la varianza de las muestras agrupada. Si el valor de este coeficiente -coeficiente de Hurst- es 0.5, se considera que el proceso es completamente aleatorio. Si en cambio el valor de éste se encuentra entre 0.5 y 1, se dice que que el proceso sigue el mismo patrón a distintas escalas: se convierte en un proceso autosimilar. En concreto, para el Nilo, este valor era de 0.72.

Los científicos acogieron con escepticismo esta idea. Más que nada porque Hurst había dado con un ajuste, pero no había ofrecido lo más interesante: el por qué sucede de este modo y no de otro cualquiera. Pero tras divulgarse en los años 50 sus resultados, muchos científicos (y de muchos otros campos) midieron valores de 0.7 para fenómenos completamente distintos de los hidrológicos.

Uno de estos científicos era matemático y se llama Benoît Mandelbrot. Estudiaba la economía. Tras publicar un estudio sobre las fluctuaciones del precio del algodón, un amigo le advirtió de las similaridades con los resultados de Hurst. Mandelbrot estudió entonces en profundidad el trabajo de Hurst y concluyó que podía aplicarse a las finanzas, donde las fluctuaciones a largo plazo podían ser previstas gracias al análisis de Hurst. Mandelbrot, de origen judío, acuño dos términos para describir las variaciones en un proceso a larga escala:

El efecto José nos dice que las fluctuaciones de los valores de un proceso a lo largo del tiempo tienden a ser parte de un patrón más amplio. Se denomina de este modo a causa de la predicción que José lanzó sobre Egipto a través de los sueños del Faraón: que a siete años de abundancia seguirían siete de hambruna.

Aconteció que pasados dos años tuvo Faraón un sueño. Le parecía que estaba junto al río; y que del río subían siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado. Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del río; y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
Genesis 41.1-4

El efecto Noé nos dice que, además, cuando se producen los cambios o fluctuaciones, éstas tienden a ser abruptas. Vamos, que de normal llueve poco y con regularidad, pero, de vez en cuando, cae la de Dios.

Los procesos autosimilares se han estudiado con tesón desde entonces. El propio Mandelbrot se convirtió años más tarde en el famoso padre de los fractales, donde la relación entre estos y los primeros es evidente. Hurst siguió estudiando el Nilo hasta sus últimos días y murió en 1978. Pero, ¿qué tiene que ver Internet con todo esto?.

Supongamos que un dispositivo de red debe encaminar flujos de información de muchos orígenes a través de una linea (Figura 2). Este dispositivo debe poseer los suficientes recursos para que no se pierda información, esto es, no se desborde. Claro, que siendo ingenieros nos interesa poner lo mínimo posible para que funcione bien. Por tanto, tenemos que calcular con precisión el tamaño de la memoria (llamada buffer) a a la entrada del dispositivo... ¿Les suena este problema?.

Hasta la década de los 90 se creía que las llegadas a un sistema o dispositivo en Internet (tales como un servidor o un router) seguían una distribución de Poisson. Pero entonces varios artículos y estudios empíricos (Leland et al) demostraron que el tráfico de red seguía un patrón autosimilar (o fractal). Por tanto, se podían aplicar todos los análisis realizados en otros campos al diseño de bufferes y asignación de recursos en la red.

La imagen muestra la carga real soportada por un servidor web de tamaño mediano y varios detalles de la misma. El parámetro Hurst estimado para ella es de...



Pero, y pasemos ahora de ingenieros a científicos, ¿por qué el tráfico de la red sigue un patrón autosimilar?. Bien, para eso también hay explicaciones propuestas. Se ha demostrado que la agregación de tráficos ON/OFF genera un patrón autosimilar. Tráfico ON/OFF significa, por ejemplo, que pido una página y me paro un poco. Al poco pido otra página y paro. Agregado significa que si mi hermano está navegando, y mi vecino y sus primos y todas esas peticiones van al mismo servidor, ese tráfico ON/OFF se suma en el destinatario. Pues bien, si el tráfico ON/OFF sigue cierta distribución (secuencia de paradas y peticiones), entonces el agregado resulta autosimilar.

La gracia es que el tamaño de los objetos que residen en la web (paginas, imágenes, archivos...) actúa sobre el tráfico de un modo parecido al descrito. En la web hay una gran cantidad de objetos muy pequeños que actúan como zonas OFF (poco tráfico) cuando los solicitamos. Pero también hay unos pocos objetos muy pesados que generan mucho tráfico (zonas ON) al transferirse. Si sumamos el tráfico de 10 personas con patrones de tráfico ON/OFF obtenemos un patrón de tráfico autosimilar, esto es: su coeficiente Hurst es sensiblemente mayor a 0.5.

No me dirán que no es interesante, ¿no?

Apuntes de clase
Safe Heaven Sobre el estudo de Hurst y Mandelbrot.
Hurst obituary. Vida de Hurst.
El análisis de carga se ha realizado a través del análisis de logs de un servidor mediano. El cálculo estimado del coeficiente de Hurst se ha realizado mediante el programa Selfis.

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La historia de Asahi Beer

Lo prometido es deuda. Y ahora que los amigos del CAAC ya han publicado su segundo encuentro con la cerveza nipona, yo les cuento la historia de la mayor cervecera del país del sol naciente: Asahi Breweries.

La historia de Asahi (朝日: significa "sol naciente") está indisolublemente unida a la historia de la cerveza en Japón, que ya narramos. Como ya dijimos, las andanzas de la cerveza comienzan en los puertos comerciales japoneses a finales del s. XIX, abiertos a la fuerza por potencias extranjeras. El éxito de la cerveza subió como su espuma. Tanto que el gobierno japonés decidió crear su propia fábrica.

Incluso se cuenta que el origen de esta decisión fue el agrado que le produjo al gobierno nipón el regalo de varias cajas de cerveza por parte del comodoro de la flota británica estadounidense, Matthew Perry. Pero esto ya no está tan claro.


El emplazamiento elegido fue el de Sapporo 札幌, en la septentrional isla de Hokkaidou 北海道. Tan sólo diez años después el gobierno vendería la empresa a manos privadas, renombrándose la empresa: ahora se llamaría Sapporo Brewery Ltd. Era 1886 y muchas otras cerveceras japonesas nacieron en ese periodo. Y una de ellas fue Osaka Brewing Company.

En ésta trabajaba Hiizu Ikuta, quien había estudiado en la célebre escuela Weihenstephan de Baviera. Fruto de su estudio nació, en una de la empresas controladas por Osaka Brw una cerveza llamada Asahi. Era 1892.

En 1906 se fusionaron tres de las mayores empresas del país: Sapporo, Nippon Brewing Company y Osaka, formando un consorcio que acaparó las ventas de cerveza durante más de 40 años. Se llamó la Dai Nippon Brewery.

A mediados de los años 40, Dai Nippon controlaba el 70% de las ventas de cerveza del país. Fue entonces cuando el gobierno intervino, obligando a la empresa a dividirse con el fin de impedir el evidente monopolio. De esa ruptura nació Asahi Beer, así como el germen de la posterior Sapporo.

Asahi fue la primera cervecera en comercializar cerveza en lata en Japón, novedad que introdujo en el año 1958. Sin embargo, la popularidad de la marca fue decayendo: de una cuota de mercado del 36% en 1949 hasta tan sólo un 10% en 1981. Los directivos, reunidos en tensa sesión, examinaron los resultados de las encuestas a la luz de los malos datos. El motivo de las bajas ventas estaba claro: la cerveza era mala.

Ante ello, Asahi decidió resolver el problema e importar la materia prima de países con mayor tradición productora y, a su vez, enviar a estudiantes a formarse fuera del país. Y como resultado de tanto esfuerzo surgió Asahi Super Dry, su producto más internacional y exitoso.

Asahi Super Dry tuvo una aceptación enorme, sobretodo entre jóvenes consumidores, que además quedaron fidelizados. A finales de los 80 Asahi se convirtió en la segunda cervecera del país, tan sólo por detrás de la histórica Kirin. Y en 1997, Asahi Super Dry se convirtió en la cerveza más bebida de Japón. Pero entonces llegaron las happoshu.

Como sabemos, las happoshu son cervezas con menor cantidad de malta y tuvieron éxito inmediato a causa de su bajo precio (la mitad de una cerveza 'normal'). Asahi, sin embargo, no se decidió a entrar en este mercado hasta que los beneficios de sus competidoras fueron notables. Sólo entonces Asahi apostó por este producto, convirtiéndose, casi de inmediato, en la receptora del 23% de las ventas de este tipo de bebidas. Con este punto anotado, Asahi Beer superó por primera vez a Kirin Breweries en la lucha por el mercado japonés en el 2001. Hoy en día Asahi sigue creciendo gracias a participaciones en otras cerveceras y a sus exportaciones. Asahi es fácil de encontrar en casi cualquier restaurante japonés u oriental.

Y así acaba esta historia. Debo decir que a mí Asahi Super Dry no me gusta especialmente, y hay Lagers bastante mejores en España. Pero mira, aquí llevamos haciendo cerveza unas 3000 años y allí poco más de 100. Y tampoco hay tanta diferencia, vaya.

Un trago. Y hasta la próxima historia.

1 No viene mal recordar la nota de cata de Chela

"Japón, La Cerveza del Sol Naciente" Bar&Beer, número I, vol. 2
Fotos de Flickr: la cerveza de aquí y el edificio de aquí. (Ambos CreativeCommons)
Kirai tiene su propia versión del edificio de Asahi.

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La hipocresía de Pilsner Urquell

Para quien no le apetezca agrandar la imagen, o no tenga ni papa de inglés (que ambas cosas son posibles)

En este conocido posavasos de Pilsner Urquell pone:

Pilsner Urquell es verdaderamente original. Antes de 1842 las cervezas eran usualmente oscuras y turbias, hasta que nuestro visionario maestro cervecero, en Pilsen, República Checa, creó la primera cerveza dorada.
Este revolucionario paso adelante proporcionó un intenso y gratificante sabor y la original cerveza dorada.


Nada que objetar a lo escrito. Como ya contamos aquí, Pilsner-Urquell se puede adjudicar la creación de las doradas Lager, que han sido reconocidas a lo largo y ancho del mundo como Pilsner.

Así que, ¿¿en qué consiste la hipocresía de Pilsner-Urquell??


No mencionan, sin embargo, al insigne maestro cervecero que les colocó en tal situación: Joseph Groll, y que, si atendemos a lo que dice la Wikipedia (y la creemos) no fue renovado en su contrato cuando este expiró, tan sólo tres años después de la elaboración de la Pilsner original. Por supuesto, la empresa no se llamaba Pilsner Urquell, sino que Josef fue contratado por la cooperativa de la ciudad de Plzen para elaborar su cerveza. Sólo varios años más tarde (1859), y cuando la cerveza dorada de baja fermentación comenzó a ser imitada, se registró la marca Pilsner Beer, que luego fue Pilsner Urquell (Pilsner Original).

En fin, a posteriori es muy fácil anotarse tantos.

Y si queréis más cervezas checas y descubir que no todas son Pilsner, tenéis que que ir de cabeza al blog del Filósofo Cervecero.

Pilsner-Urquell. Wikipedia

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Korvapuusti: de sudamerica a Italia

Hoy hacemos de nuevo una parada musical, que me viene bien para animarme en los estudios. En realidad me viene bien para no estudiar, que es lo que debería estar haciendo. Pero bueno, tampoco pasa nada por engañarse un poco.

Pues bien, el otro día escuchando estaba yo Last.fm (maravilloso portal1) cuando, entre canciones Klezmer, sonó nada más y nada menos que esto:

KorvapuustiEl Aparecido (Lyon's Hall version)

Por supuesto, se trata de El Aparecido, de Víctor Jara y es una canción preciosa, dedicada por el cantautor chileno a el Che Guevara. Me parece preciosa cantada por Víctor Jara, eso sí, pues su voz eriza los pelos de la nuca a cualquiera. Esta versión en cambio sencillamente levanta una sonrisa de complicidad. Dejo la original para comparar, pero que conste que hoy no vamos a hablar de Víctor Jara sino del grupo que ha realizado la versión. Son franceses y se llaman Korvapuusti.

boomp3.com


Si buscan en Internet (o en Google, para ser más exactos) difícilmente encontrarán algo de ellos. Lo mismo si ponen a trabajar a la mula. Lo más que obtendrán es una receta. Pues korvapuusti es un dulce finés, o noruego, o por ahí. No quiero provocar conflictos internacionales acerca de su autoría.

En Last.fm, sin embargo, encontrarán con facilidad al grupo, que ha colgado todas sus canciones completas, libres para su descarga. Y también encontrarán el enlace a la página del grupo, que es ésta.

Korvapuusti le pega a todos los palos: música klezmer, balcánica, ritmos latinos y música celta. En fin, la clase de grupo que yo montaría sin dudarlo. Según parece no tienen disco de estudio y nos tenemos que conformar con grabaciones en conciertos cuya calidad y sonoridad dejan mucho que desear. De contar con un disco bien arreglado disfrutaríamos mucho más de su música.

El repertorio lo componen melodías populares que abarcan lo judío (Ele Khambda Libi, Tanzt Yiddelekh), lo zíngaro (Czardas de Monti, Les Yeux Noirs), cumbias y populares sudamericanas (La Fiesta Eres Tú, El Aparecido). La Fiesta Eres Tu es una versión de Inti Illimani, grupo colombiano chileno que, por supuesto, dispone de su propia versión de El Aparecido. Se puede escuchar aquí. Y como no podía ser de otro modo, el toque revolucionario no acaba aquí: también disponen de una versión del Bella Ciao, que si no es la canción más versioneada de la historia, poco le faltará.

Pero yo quería llegar a canciones irlandesas, como Molly Malone o Irish Pub Waltz Medley. Esta última es un compendio de melodías tradicionales que acaba con un estribillo muy popular y que no consigo traducir (¿alguien me ayuda?). Esta canción también habrá sido versioneada en extremo, pero yo me quedo, sin dudarlo con la versión italiana que hizo un grupo maravilloso: Folkabbestia y su O'Frikketone.

Folkabbestia es un grupo de curiosa evolución. De triste evolución según mi opinión. Su primer disco Breve Saggio Filosofico sul Senso della Vitta2 me parece una obra maestra. En él se mezclan sin solución de continuidad el rock tamizado por el folcklore italiano, añadiendo notas de ska, y sobretodo unas encantadoras melodías irlandesas, que de escucharlas alguna asociación de médicos psiquiatras, se utilizarían como receta contra la depresión. Y todo ello con letras llenas de humor y alegría. Algo debió suceder con el grupo porque a partir del segundo álbum las canciones no tienen la misma frescura, según mi parecer.

Folkabbestia lo encontré hace mucho tiempo gracias a un erasmus y creo que fue el grupo que me descubrió el gusto por las músicas extranjeras, de las que tanto dependo ahora: primero descubrí los grupos italianos, luego franceses, luego griegos, luego balcanes, klezmer... vamos, que tengo mucho que agradecer a Folkabbestia y al erasmus.

Es muy difícil seleccionar tan sólo un tema de entre todos los de este primer disco. Así que escogeré dos. Espero que los disfruten.

boomp3.com

boomp3.com

1 La directora de la Academia Española del Cine se ha retratado preguntando que para qué queremos más megas de ancha banda, si no es para piratear música. No me enfadaré con ella mucho: apena un poco que gente que dispone de la oportunidad no sepa aprovechar Internet para nada más que mandar correos.
2 En orden, esta es la segunda publicación, pero contiene casi todas las canciones de su primer trabajo, que poco se aleja de una maqueta.

En www.folkabbestia.com se pueden escuchar fragmentos de todas las canciones de todos sus discos.
Para que no me riñan por no haber elegido la Tammurriata a mare nero, dejo un enlace a la canción

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Las ciencias (y no tan ciencias) en japonés

Hoy tendremos un post acerca de los nombres de las ciencias en japonés. Me surgió la idea de escribirlo cuando averigüé cómo se escribía "física" en japonés. Me dije, esto es curioso, pero inútil. Voy a ver si descubro algunas otras interpretaciones curiosas entre el resto de ciencias.

Me explico. Física en japonés es butsuri 物理 y se compone de los kanjis de "cosa" y "razón" o "lógica". Así que según una (libre) interpretación, el mundo de la física se compone de cosas razonables. Supongo que son razonables una vez explicadas, claro. La gracia de interpretar los palabras japonesas en función de los kanjis que la componen es que a veces uno se lleva sorpresas. Es como tener un diccionario etimológico delante. Pero veamos algunas otras "ciencias".


Química, por seguir en orden de complejidad, es kagaku 化学. KA 化 es "cambio" y GAKU 学 hace referencia a aprender. Por ejemplo, gakusei 学生 es "estudiante". Y, efectivamente, en sus inicios, la química era la ciencia que estudiaba las transformaciones de la materia. En castellano desciende del griego χυμική1.

La Matemática, dando dos pasos atrás en abstracción, es suugaku 数学, que no es más que "aprender números". Por supuesto la grafía castellana desciende del latín -mathematĭca- y éste del griego μάθημα "conocimiento".

La Biología, retomando el orden de complejidad, es la ciencia que estudia los seres vivos. La palabra proviene del griego: βίος, bios "vida" y λόγος logos "tratado". En japonés se llama seibutsugaku 生物学: aprender de las cosas vivas. Por cierto, que una animal es una cosa -viva- que se mueve: doubutsu 動物.

Medicina es igaku 医学, donde I es el kanji de... medicina. Y Farmacia, que queda cerca es yakugaku 薬学, donde YAKU es "medicinal" o "curativo". Una hierba medicinal, por ejemplo es yakusoo 薬草 (por cierto, ¿recordáis lo que era el estilo de hierba?).

La Geología (del griego γῆ - tierra) se llama chishitsugaku 地質学. CHI es tierra o suelo. Y SHITSU es la cualidad, naturaleza de la misma.

Arqueología es el estudio de lo viejo. También del griego ἀρχαῖος "antiguo". Y en japonés, igual: koukogaku 考古学 contiene los kanjis de "pensar" KO - kaeru, "viejo, antiguo" KO - furui y el ya conocido GAKU.

Y del suelo a los cielos... En un principio la Astronomía trataba de calcular las posiciones del astros: determinar que norma seguían. En japonés, tenmongaku 天文学 es el estudio del diseño del cielo.

Y ahora un salto a la pseudociencia (o magia cósmica) ¿qué palabra tendrán los japoneses para denominar a la Astrología?. Pues kyuuseijutsu 九星術. Y ese SEI es el mismo del que hablamos aquí: estrella o planeta. KYUU significa nueve. Y el último kanji significa "arte" o "magia". Así que lo traduciremos, de nuevo libremente, por el arte de los nueve planetas o estrellas. Saber cuáles son esos cuerpos celestiales me queda demasiado lejos2.

Y para terminar, un estudio que lucha por ser ciencia de pleno derecho: la Psicología de ψυχή, "mente" en griego. En japonés es shinrigaku 心理学, donde SHIN es corazón (en el sentido más espiritual) y RI es el mismo símbolo con el que hemos empezado, "lógica, razón". Curioso al menos, que donde nosotros apuntamos a la mente, los japoneses apuntan al corazón.

1 Aunque según la página elcastellano.org su origen sería más prosaico: tanto química como alquimia descenderían de la voz árabe kimiyá que no es más que el nombre de la piedra filosofal. Umh... lo dudo.
2 Podríamos apuntar a que se refiere a los planetas (antes de que Plutón dejara de serlo, claro). Pero sería muy arriesgado. Porque Plutón se descubrió en 1930 y la superchería existe desde hace mucho más tiempo.

Saiga Japanese Kanji Dictionary.
Buscón. Real Academia Española
Diccionario Etimológico. Instituto de Enseñanza Secundaria García Morato.

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Historia de la cerveza en Japón

He aquí un post multidisciplinar que aúna dos de mis aficiones: cerveza y el país nipón. Dejando de lado el nihonshu 日本酒 o "sake", que no es exactamente una cerveza (algún día hablaremos de él), la historia de la cerveza en Japón comienza con la apertura comercial del país durante la restauración Meiji. Transcurre desde entonces ligada al desarrollo social y cultural japonés posterior, atraviesa los contratiempos de la Segunda Guerra Mundial y alcanza su normalización y modernidad tras el desarrollo económico de archipiélago. Hoy veremos esa historia.

Por otro lado, no quisiera separar a la propia cerveza de su historia, así que animo a los visitantes a que lean los posts que a la cerveza japonesa -biiru ビール- dedican los compañeros de la Compañía Asturiana de Amigos de la Cerveza. Y si además pueden ir a una tienda oriental y proveerse de unas cuantas de éstas para su disfrute, mejor que mejor: ya lo tendremos todo.


La historia de la cerveza en Japón empieza un 1 de Mayo de 1865 en una taberna de Yokohama. Inaugurada por W. Pattow surgió para abastecer a los extranjeros que llegaban al puerto comercial. La cerveza tenía que ser importada a un alto precio debido a los altos impuestos y tenía por ello escasa salida. Así que, ¿por qué no fabricarla en el propio Japón?.

Koumin Yamamoto elaboró la primera cerveza japonesa en 1853, aunque a modo de experimento. En realidad se considera que la primera cervecera de Japón, ubicada en Yokohama, funcionó de 1869 a 1874. Sin embargo la más popular fue la Spring Valley Brewery, fundada por el norteamericano W. Copeland. Su elaboración empezó en 1870 y perduró hasta 1884, cuando Copeland, acosado por una serie de desgracias personales, cerró la compañía y regresó a su país de origen. Sin embargo esta fábrica daría lugar años más tarde al nacimiento de Kirin Brewery.

En 1872 se fundó en Osaka la primera cervecera controlada por japoneses: la Osaka Beer Brewing Company. Fue fundada por Syozaburo Shibutani y uno de sus mayores éxitos fue enviar a Baviera a Hiizu Ikuta, a la prestigiosa escuela de Weihenstephan1. Cuando regresó se encargaría de sacar al mercado la cerveza estandarte japonesa por excelencia: Asahi beer.

Viendo que la industria de la cerveza experimenta una enorme expansión, el gobierno decidió crear en 1876 la cervecera Hokkaido Kaitakushi Beer Company, que vendería diez años más tarde. Asimismo decidió empezar a cobrar en 1901 impuestos por su elaboración, cifrando en 180.000 l. la cantidad mínima para expedir la licencia de fabricación. Por ello muchas pequeñas cerveceras cesaron su negocio.

En los años 20 las empresas japonesas adquirieron gran cantidad de maquinaria para la fabricación de cerveza procedente de los EE.UU. Era la época de la Ley Seca y muchos fabricantes estadounidenses se vieron obligados a cerrar, cosa que aprovecharon los japoneses.

Los años precedentes e inmediatamente posteriores a la IIGM fueron de crisis: las grandes cerveceras se aliaron y el gobierno asumió el control de precios. Se aumentó desmesuradamente la cantidad de cerveza necesaria para que fuera concedida la licencia de fabricación. Muchas de las pequeñas cerveceras surgidas en los años 20 desaparecieron o fueron engullidas.

A finales de los años 50, en cambio, Japón revive con una expansión económica sin precedentes. Como consecuencia, el consumo de cerveza se disparó, propiciado también por el consumo añadido de las tropas extranjeras de ocupación. Por otro lado el gobierno japonés obligó en 1949 al gran consorcio cervecero Dai Nipon a fragmentarse con el fin de impedir su monopolio. Esta fractura daría lugar más tarde a las actuales Asahi Breweries y a Sapporo, y permitiría a Kirin alcanzar el primer puesto en la producción nacional, que mantendría hasta 2001.

Los últimos 20 años han traído importantes cambios en la cerveza japonesa. Por un lado en 1994 el gobierno japonés permitiría elaborar y comercializar cerveza a empresas con una producción superior a 6000 l., bajando drásticamente de los 2 millones exigidos anteriormente. Las microcervecerías se extendieron rápidamente. Sin embargo, debido a la falta de experiencia y tradición artesanal, muchas ofrecían productos de baja calidad: éstas cerraron poco tiempo después. Hoy el sector microcervecero apenas provee el 1% del total consumido en el país.

Por otro lado el Estado decidió aumentar los impuestos sobre el alcohol, estableciendo cuatro categorías para la cerveza: más del 67% de malta de cebada, entre el 50 y el 67% para la segunda categoría, de 25 a 50% y con menos de 25% de malta. Por supuesto, la auténtica cerveza quedaba en el primer grupo y era la más gravada. Las marcas, algunas con cierta reticencia, decidieron entonces elaborar cerveza con menor contenido en malta. La primera de ellas fue elaborada por Suntori en 1994 y tuvo una gran acogida debido a su bajo precio, así que pronto fue imitada por las otras empresas. Estas cervezas complementadas con otros cereales no malteados reciben en Japón el nombre de happoshu -発泡酒-, algo así como "vino espumoso".

El Gobierno japonés no tuvo otra idea que tasar al alta el segundo grupo de cervezas. Y, por supuesto, las cerveceras contraatacaron elaborando cervezas con menos del 50% malta a bajo precio. Estas cervezas de baja calidad suponen un 40% del mercado en Japón. Y aunque su sabor no pueda compararse a una cerveza "completa" no seré yo quien critique a los japoneses. Cuando el dinero aprieta, aprieta de verdad.

Efectivamente la crisis económica japonesa de los últimos años produjo un estancamiento en el consumo de cerveza que las grandes empresas sortearon sólo con la introducción de estos nuevos productos. En la actualidad Japón es el sexto productor mundial con 66 millones de hectolitros al año, aunque en consumo per capita su puesto desciende al 32. La cerveza cumple una función social muy importante ya que se le consideró la primera bebida "social", que igualaba a jefes y trabajadores a su alrededor.

En Japón, por ejemplo, nunca debes servirte tú mismo una cerveza si estás acompañado. La costumbre obliga a mostrarla al compañero y, si éste asiente y levanta su copa, servirle. Acto seguido verás como tu compañero hará ademán de servirte a ti. Interesante, ¿no?.2

Y poco más por hoy. Este post continuará con la historia de las grandes cerveceras japonesas: Sapporo, Asahi y Kirin. Y no se olviden de visitar CAAC. ¡Y sobretodo dispongan de una biiru antes de empezar con la lectura!.

1 La cerveza Weihenstephaner, por cierto hace gala de ser la cervecería más antigua del mundo: fundada en el 1040.
2 Éste es un vídeo satírico acerca de las costumbres de los japoneses: cómo comer sushi (donde aparece cómo servir la cerveza). Aunque, evidentemente, está exagerado, refleja la realidad. Y es muy bueno y divertido.

"Japón, La Cerveza del Sol Naciente" Bar&Beer, número I, vol. 2
La imagen es de T. Enami y tiene licencia CC. Hay muchas y muy bellas imágenes más de la época en T-enami.org

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