De Salamanca: buena cerveza y mejor gente

Es lo que me traje de nuestro encuentro. Bueno, la gente no, claro. No se les puede alejar demasiado del Lúpulo Feroz, o sacan los dientes. Cerveza sí que me traje, por cortesía de Cotoya, quien nos obsequió con unas muestras de su última creación, Fumu de Cotoya.

Y precisamente Cotoya se ha animado a publicar una primera ronda del encuentro salmantino. Que me anima a mí a decir algo del tema. Porque si comerse 1000 kilómetros de viaje (ida y vuelta), conocer a los cerveceros asturianos, hacerse varias decenas de cañas y tapas con ellos y traerse de casa una cerveza artesanal no es para publicar un post en un blog de cervezas... apaga y vámonos.

No haremos un relato minucioso de lo que aconteció. Porque no podemos, más que nada. Lamento decir que para mí, la hermosa ciudad de Salamanca sólo fue un empedrado que me llevaba de local en local al unánime grito de ¡11 cañas!. Y once cervecitas que venían. De todos modos, la ciudad ya la visitamos hace unos años: supongo que la catedral estará intacta y la calavera en el mismo sitio.


El Presi tuvo la mayor parte de responsabilidad de qu esto fuera así. Secundado por Lúpula nos condujeron a un maravilloso efecto túnel: salir de un bar para entrar en otro. A media tarde tuvimos que hacer una parada forzosa para retirarnos y aunar fuerzas para la primera noche. Pero algo más tarde tomamos de nuevo impulso en una noche que finalizó en una taberna irlandesa para algunos... ¡y en un oscuro antro para otros!. Mención especial para una moza abandonada que aquella noche se unió a nosotros en el restaurante japonés. Pero hombre Chela... ¿no te da apuro dejar a gente así de sola en la noche salmantina? ;-)

Y al día siguiente, más de lo mismo. Desayuné a base de anchoas, pan con tomatito y cerveza. Encuentro en Cervantes y de nuevo vuelta a empezar. Comimos en mesa larga, eso sí, y largo fue tiempo que estuvimos charlando tras el ágape. Terminado éste, un nuevo descanso y a coger fuerzas, que nos esperaba la noche en el célebre Van Dick.

Y así, aunque no queríamos, se nos fue terminando la noche. Irlandés y London Pride primero, pseudo-belga más tarde, se nos hizo hora de dar por terminada la noche. Al día siguiente sólo quedaba la despedida. Fue en un bar, como no, y por supuesto se quedó cortita. Si total, acabamos convencidos de que nos volveremos a ver.

En fin, que aunque ya lo dije hace poco, un saludo a toda la gente de allí, de parte también de Albert. Que me pregunta cada dos por tres cómo está el tema ese de intercambiar unas cajitas de cerveza con los de Asturias y que hasta preguntó por los blogs cerveceros. Él, que jamás entró en mi blog. Un placer haberos conocido... pero no olvido que aún me queda más cerveceros por conocer. Tiempo al tiempo, el año que viene tendremos nuevas oportunidades y un par de bases operativas en centroeuropa. Con estos mimbres, puede salir de todo.

Fumu de Cotoya Cotoya brewhouse

Y como lo prometido es deuda y no me gusta hacer posts que tan sólo revisen una cerveza, aquí publico la cata de la Fumu de Cotoya, que tomamos hace unos días aprovechando la celebración de un cumpleaños. Abrimos dos de la tres, puesto que la tercera se la mamó Albert sin esperar a compartirla. O mejor dicho, la compartió con sus amigos cuando ya se habían bebido todas las botellas de la casa y no les apetecía bajar a por más. ¡Eso es Albert!: la cerveza, incluso artesanal, es para los casos de necesidad.

La Fumu de Cotoya dice estar elaborada al estilo de la cerveza alemana de Bamberg, con malta ahumada. La presentación de la botella con la imagen de unos pulmones es realmente original: uno no sabe si está frente a una cerveza o frente un anuncio de esos antitabaco.

En copa presenta un castaño subido, con toques ambarinos de miel oscura. Espuma media, no muy persistente, pero limpia y sin manchas. La cerveza es clara y brillante: no hay rastros de levadura y verdaderamente dan ganas de probarla al instante.

Bastante fragante -para mi grata sorpresa, que no lo esperaba-, en nariz aporta un toque cítrico, como de lima amarga. Yo esperaba algo de madera, pero la verdad, no pude encontrarlo. En boca se intensifica el amargor herbal. Al final del trago se encuentra un poco un rastro madera verde. Los 5.7 grados (¿como los has medido?) apenas se notan. Una vez tragada, el amargor en la boca persiste un poco y enseguida nos invita a beber de nuevo.

Debo decir que tomamos la cerveza un poco demasiado fría y que habría estado mejor a una temperatura más alta. Y que me sorprendió bastante, porque no la esperaba así. Lo cierto es que creo que cervezas de Bamberg sólo he probado una o dos (tendría que consultar). Siendo ahumada esperaba más tostados. La Fumu de Cotoya me recordó más a una Red Ale británica. Así que debo preguntar: ¿salió como esperabas?. ¿O yo me estoy rallando? (que también puede ser).

En cualquier caso nos gustó mucho y me pareció un producto muy acabado y redondo, pese a que posiblemente Cotoya no cuenta con los medios que tienen otros cerveceros. He probado algunas cervezas de brew-pub en París y hasta algunas Glops hace un año que sabían a infusión de cerveza. La Fumu sabe a cerveza. Y hasta me parecería una excelente cerveza de sesión a una buena temperatura.

Así que nada, felicidades por mi parte y a esperar que el año nuevo nos traiga más cervezas artesanales!

¡Feliz año a todos!

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La Ronda #7: Brindando con cerveza (y con ustedes)

La Ronda #7 viene por cuenta de Max. Pero no porque él se impusiera a nadie, no señor. Fue porque nadie se ofreció a alojarla este mes. Y como me consta que hay quienes han pensado algunos temas para Ronda y hasta ahora no se han atrevido, pues me enfado virtualmente con ellos. No me enfado de veras, claro. Comprendo que la Ronda da cierto trabajo de organizar y que también hay algo de timidez por ahí. Pero que no pase de ésta, hombre: a ver si nos vamos sumando a esta convocatoria.

El tema que propone Max no es, por oportuno, poco original. Al fin y al cabo: ¿cuántas Rondas se han celebrado que traten de cervezas para las fiestas que nos ocupan? El tema se denomina "Brindando con Cerveza". Y es un título oportuno, que nos invita a un brindis navideño:

¿Qué cerveza o cervezas acompañarán su cena y/o almuerzo navideño? Sería buenísimo si lo ilustran con fotos. (además de contarnos la reacción de los parientes presentes).

Así que me puse a romperme la cabeza. Lo fácil hubiera sido buscar alguna cerveza de Navidad. Las cervezas de navidad son cervezas especiales elaboradas con ocasión de estas fechas, en las que la gente consume más y mejor. Bueno, la gente afortunada, como no. Y sin embargo, no dejan de ser un producto de mercadotecnia, como casi todo lo que envuelve a estas fechas y que cuesta dinero. Así que deseché la idea.


(Max me permitirá que no me ajuste demasiado al tema de esta Ronda). En realidad, me puse a pensar en este año. 2008 ha sido un gran año cervecero. El mejor de mi vida en este sentido, sin lugar a dudas. No sólo puse en marcha un blog cervecero de éxito mundial ;-) sino que además tuve la ocasión de conocer a un montón de compañeros virtuales, que compartían mi pasión por esta bebida.

Y me fui a Praga a visitar la bella ciudad checa y también para conocer a Max y de paso a una muy pequeña parte de las grandes cervezas del país. Y me fui a Salamanca y conocí a los amigos del CAAC, a los cuales les ha crecido sin pretenderlo una sección no oficial en Valencia.

Y también conocí las cervezas alemanas que Pinar traía de sus múltiples viajes: decenas de cervezas bávaras que hemos ido degustando a golpe de cena. [Ahora que se marcha a la mismísima Munich no cabe sino esperar que se una en pleno derecho al grupo de blogs cerveceros]. Y con alegría hemos descubierto que los EE.UU. albergan un montón de grandes cervezas que, con cuentagotas, empiezan a llegar. Incluso me reconcilié con algunas cervezas británicas, que siempre me han parecido aguachirli, gracias a las que trajo mi compañera desde Liverpool.

No he contado las cervezas nuevas que he bebido, al modo Max. Desde luego no han sido tantas. Pero sin duda estarán en torno al centenar. Y me maravilla que, estando en un rincón no demasiado favorecido por el consumo de cervezas, haya sido capaz de aprender tanto y de probar tantas cervezas.

Desde luego brindaremos con cerveza este año. No en Nochebuena y en Navidad, donde hay mucha familia y a veces demasiado poco que compartir con ellos. Tampoco tengo especial aprecio a las festividades cristianas. Será en Nochevieja, a la entrada del nuevo año, cuando verdaderamente merecerá la pena brindar con cerveza: para que el nuevo año sea, cuanto menos, tan prolífico y dadivoso como éste que acaba.

Tengo varias cervezas en un cajón tras de mí, que nos tomaremos esa noche. Corsendonk Tripel, Maredsous blonde, Gordon Platinum, Arabier, Hercules Double IPA y Gonzo Imperial Porter. Pinar debe tener al menos 10 cervezas alemanas para probar. Casi todas o todas nos acompañarán en algún momento de la noche y responden a la pregunta de Max.

Si se me permite escoger, seleccionaré una cerveza, pero no para este año, sino para el viene. Me quedo con una Kozel oscura de barril, que encontré en el viaje a Praga... y que el año que viene querré encontrar en El Lúpulo Feroz. Ese sí que es un buen propósito para el año nuevo.

Prometo que colgaré alguna foto!

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300 Belgian Beers and 2009

Hello Andreea ... now that you have tasted 297 Belgian beers are there 4 or 5 that you would consider favorites?
John from TX
Hi John from TX,
We did indeed make our way through 300 Belgian Beers and there are always favorites. Depending on mood and offer, I'll never turn down a fresh Leffe Blonde or in the summer, a Hoegaarden. Yes, we are spoiled with choice in Belgium but there is only that much effort you can put into always trying out a new beer.
However, 5 Belgian Beers stood out this past 300 beers - in no particular order:
And with this, dear Belgian Beer friends I wish you all a Merry Christmas and a Happy New Year and let's make it to 400 in 2009!
Cheers,
Andreea.

Una discusión absurda, e inoportuna

Esto que les voy a contar sucedió hace ya más de un mes. Pensé en publicar una entrada de inmediato, pero la eterna falta de tiempo la fue retrasando. Ahora que he visto que el amigo Catador habla de la cerveza y el vino en su última entrada, retomo la ocasión.

Los que me conocen y siguen este blog ya sabrán cómo [de sensorialmente desafortunada] fue mi primera aproximación al mundo del vino. Este primer encuentro me dejó con ganas de seguir probando vinos y conocer más de cerca esta bebida. La cosa es que entre lo bueno de trabajar en una Universidad se encuentra que existen un montón de oportunidades culturales en torno a ella y una de estas era el Club de Enófilos UPV, formado por un grupo de amantes del vino. Estos realizan catas quincenales presentadas por alguna bodega, normalmente de la Comunitat Valenciana. Aunque no se trata de enseñar a nadie a catar (eso se da por supuesto), hay que decir que uno aprende mucho sencillamente escuchando y probando. No sólo eso: es común que el club de enófilos disponga de invitaciones para asistir a presentaciones de vinos y demás saraos vitivinícolas, a algunas de las cuales he acudido con gusto.

Así que poco a poco voy reconociendo aromas con mayor precisión en el vino y aprendiendo a disfrutar de sus matices como lo hago con las cervezas.

Y en esas estábamos hace un mes y medio cuando un buen día, durante una cata de la bodega Heretat de Cesilia... se coló un cervecero invitado. Un cervecero follonero.


Vaya por delante que lo de follonero lo digo con simpatía. A pesar de la vergüenza ajena que muchos de los que estábamos allí sentimos en su primera intervención.

La protesta venía a cuento del siguiente texto en el panfleto publicitario proporcionado por el enólogo de la citada bodega:

Se ha hecho una maceración pelicular durante 14 horas con la ayuda de la nieve carbónica. El prensado se ha efectuado en una prensa neumática. Después de un ligero desfangado, se ha depositado el mosto directamente en barricas de roble francés y del este de Europa (...)1.

Lo que molestaba al cervecero era, al parecer, el exceso de adjetivos que emperifollaba la prosa y que le daba un aire de snobismo innecesario. Lo que en el fondo venía a criticar el cervecero era la ampulosidad otorgada a la elaboración del vino, pero también a la ceremonia de la cata, con su paladeo y retronasal incluida. De hecho, mientras los del club procurábamos reservar la bebida en las copas para dejarles un poco de tiempo antes de dar el último trago (y ver cómo ha evolucionado al calentarse y oxigenarse el caldo), el cervecero apuraba las copas al poco de servírselas, casi con impaciencia. Dio la casualidad de que el enólogo que presentaba la cata era galo y hablaba con un castellano perfecto de francés de película. Supongo que, añadido este detalle, para el cervecero invitado la escena conformaba un marco idóneo para su crítica.

¿Y cómo sé que era cervecero?. Pues porque él mismo se encargó de repetirlo una y otra vez: "yo vengo del mundo de la cerveza y allí no no tenemos tanta tontería". No es exactamente eso lo que dijo, pero ese era el mensaje que transmitía. Y entiendo que ese era el mensaje que transmitía porque es el mismo que yo hace tiempo compartía y que he escuchado alguna vez cuando últimamente he comentado que formaba parte de un club de enófilos.

Así, que, mientras el resto de personas sufríamos de eso llamado vergüenza ajena, el cervecero (que trabajaba en la Heineken, lo cual no creo que sea motivo de orgullo) repetía una y otra vez las diferencias entre el mundo de la cerveza y el mundo del vino. Siendo este último más serio y mas ingenieril...

Bien es cierto que en eso que se llama 'el mundo del vino' puede haber un exceso de ceremonia y una tendencia a la exageración. Prueba de ello es la anécdota que me comentaba un compañero del propio club: la descripción durante una presentación de uno de los aromas de un caldo como "olor a hábito de novicia mojado". El auditorio, experto en vinos, respondió como merecía la ocasión: con una sonora carcajada y un aplauso general ante la ocurrencia.

¿A qué se debe esta mayor propensión al ritual en torno al vino (y no en torno a la cerveza)?. Puede haber varias causas, pero ninguna de ellas me convence. El vino no es más complicado de fabricar que la cerveza (aunque requiera mayor tiempo de guarda, por lo general). Los términos vinícolas descienden del francés y le dan un aire distinguido al proceso 2, pero con eso no basta. Desde luego, que España sea una país idóneo para el cultivo del vino y seña de nuestra gastronomía también es un factor clave en la apreciación que de éste tenemos. De igual modo, la calidad del vino producido en España se ha incrementado espectacularmente en los últimos 30 años, mientras que seguimos sin tener una industria cervecera que ofrezca productos de alta gama.

La llegada de las cervezas belgas a España ha cambiado un poco la apreciación de la cerveza entre los españoles. De hecho, cuando pregunto a la gente que me diga BUENAS cervezas que ha probado, siempre, sin excepción, me cita a las belgas más conocidas en nuestro país.

Se me ocurre también una explicación más simplista: el vino se ha asociado a la bebida de las clases pudientes, especialmente por el ato precio que pueden llegar a alcanzar algunas botellas. Según esta visión, la cerveza, producida en masa, es la bebida del grupo, de las clases trabajadoras y rudas. Podemos pensar que esto es una tontería, pero no hay más que ver la diferencia entre los anuncios de cerveza y los del vino-cava (estos primeros casi no se ven, debido a la ley). Los cerveceros venden camadería y amistad, los vinos distinción y exclusividad. Sólo Voll-Damm se anuncia como una cerveza para tomar sólo y sentado.

Otra posible razón, mucho más sutil, es la dificultad de apreciar bien una cerveza. Cualquier vino es, con diferencia, mucho más fragante que la común de las cervezas. No es nada sencillo apreciar una buena lager de la que te puedes tomar 2 litros y muchos, incluso entre los cerveceros, consideran más exclusiva y sabrosa una cerveza de 10 grados. Aunque sea Gordon Finest Gold. La razón de esto es bien sencilla e inocente: el 95% de una cerveza es agua. Paladear una cerveza hasta el punto de extraer distintos aromas es más difícil que un vino. Y eso también puede ser un factor en la distinta valoración de ambas bebidas y lo que las rodea.

¿Es malo el snobismo que rodea al vino?. Hombre, llevado a un extremo sí, pero demuestra que esta bebida tiene una consideración social elevada. Por otro lado, aunque me gustaría que la cerveza fuera más apreciada y reconocida entre los españoles, no puedo desear la existencia de un club de cervefilos reunidos en un aula sellada con paravanes a los lados (salas de cata). El lugar de reunión de los cerveceros es y debe ser el bar, por más que se pierdan algunos aromas esenciales entre el tumulto.

¿Como terminó la historia del cervecero infiltrado?. Pues nada, fui a hablar con él tras la cata donde me comentó que lo suyo había sido tan sólo para crear debate y un poco de animosa polémica. Pidió perdón simpáticamente a los organizadores y al enólogo francés por dar tanto la vara en mitad de la cata.

¿Y los cerveceros digitales que opinan? ¿Existen dos mundos distintos, el del vino y el de la cerveza condenados a no entenderse a causa de la cursilería del primero?. ¿Sería deseable que en la cerveza empezara a existir cierto ritual ceremonioso al probarla?. ¿Y si con ello conseguimos que más gente valore la buena cerveza en su medida?.

Abiertas quedan éstas mis dudas. Por cierto que hace poco tuvimos la cena del club de vinos, donde debíamos aportar la bebida. Ni corto ni perezoso les llevé una cerveza, claro. Hay que ir haciendo país. O mundo.

1 El vino en cuestión: señor de la Sirera, 90% Albariño, 10% Chardonnay. Ahora no encuentro la ficha de cata que realicé, así que les hablaré como cervecero: estaba cojonudo. ;-)
2 Por ejemplo, siguiendo la descripción anterior: ha sufrido "batonnage" semanal para conseguir más volúmen y un efecto graso en boca. Que si no me equivoco consiste en liarse a bastonazos para romper la capa de sedimentos que se forma sobre el vino. Que es además el modo de toda la vida.

Mi chica me ha contado lo que es el batonnage. De la asignatura Vinos y Bebidas Alcohólicas. Que el exámen es mañana!
Fuente de la imagen (Creative Commons)

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Belgian Beer no.300: St Feuillien Cuvee de Noel

We drink the St Feuillien fairly regularly, but this is the first time I got around to try the Cuvee de Noel.
It's almost Christmas time so that means a lot of Christmas beers. Which is great if you ask me. We are in constant daze from such great, rich and very strong beers.
At 9% this is again a ruby beer, full of aromas and spices, smooth and with hints of caramel. Again, delicious. But let me remind you: strong!
And voila dear Belgian Beer friends we reached 300 Belgian Beers! Now this could not have been done without your encouragement and help. So a big THANK YOU to all.
Stay tuned for the last post this year, answering a readers question.

Belgian Beer no.299: Gouden Carolus Noel

Now this fellow Belgian Beer lovers, is an amazing beer! Last year we gave it away as a Christmas present, this year I got around to try it out. Delicious. Brewed by Het Anker.
Needless to say it is strong (10,5%) which caused a little wobble when I got up. It's dark, and rich, and ruby red, and smooth, and hints of Christmas spice - all you expect from a Christmas beer and more. Pity I can only about drink 1!
And just to make the whole Gouden Carolus Noel experience perfect it was also on tap at Chez Moeder Lambic.

Parada musical: ciocarlia y kalashnikov

Me he confesado en ocasiones amante del Balkan Brass, esa música endemoniada que ha permitido sacar de Rumanía, Bulgaria, Croacia, Hungría... a grupos de abuelos cargados de instrumentos a realizar giras internacionales y a editar decenas de álbumes de música de bodas. De hecho, pertenezco con orgullo al grupo de Balkan Brass de Last.fm. Reconozco que el balkan brass (y el gypsy brass) es repetitivo e indigesto, y que escuchados unos cuantos grupos puedes dar por escuchados todos. Pero hasta hace no muchos años yo era fan de la música ska: lo más machacón que existe.

El culpable de mi amor por el Balkan Brass es, por supuesto, Emir Kusturika y sus películas, especialmente Gato Negro, Gato Blanco, que, al endemoniado ritmo de estas melodías te sumergía en el improbable mundo de los gitanos yugoslavos. O de la visión del director visión de estos, claro. De ahí a escuchar todo lo que producía Goran Bregovic, gran exportador de música croata hay sólo un paso. Si lo que hacía Bregovic no era sino pervertir la música tradicional de la región para sus shows europeos no entra dentro de la discusión. El caso es que se abrió un filón en el mercado para la entrada de música machacona y buenrollizante de entre el Mediterráneo y el Mar Negro.

Quizá la canción que más sonara y que se convirtió en exponente del género fuera Kalasnjikov, publicada en la BSO de la película Underground. Si no recuerdo mal, al ritmo de la música los personajes irrumpían en un teatro a mamporros y secuestraban a la primera actriz, en una desternillante secuencia.



Seguro que está por Youtube claro.


El caso es que jamás he podido saber si la canción es original de Bregovic. Más teniendo en cuenta que de Goran se dice que utilizó sin reconocimiento alguno melodías populares. El caso es que al final no sé si los grupos versionean canciones famosas de Bregovic por tener más salida o si tocan las mismas melodías que Bregovic adaptó.

La melodía más parecida a la empleada por Bregovic en Kalasnjikov es una canción que a los grupos da por llamar Ciocarlia. Como ven, tiene su propia entrada en la wikipedia, que nos cuenta brevemente que la misma data del siglo XIX. El nombre da para más: Fanfare Ciocărlia es un grupo rumano de gitanos que por supuesto interpreta la pieza. También lo hacen Fanfare Savale, que debe ser otro grupo rumano que hace la misma musica que los primeros. Veamos una muestra:



Los fanfares (fanfarrias) son comunes en el brass y se emplean machaconamente como nombre de grupo. Hacen honor a su música. Otros fanfares con los que cuento en la biblioteca son Fanfare Market o... Fanfara Kalashnikov. Por supuesto, estos últimos no podían dejar de ofrecernos su versión del clásico de Bregovic. Y voy ya al grano que esto se pone cansino.

Todo esto viene a cuento porque la última versión de Ciocarlia que he escuchado ha venido de donde no me esperaba: un grupo moldavo de rock. No por la situación geográfica (que es propicia) sino por el tipo de música que hacen.

Zdob si Zdub, que así se llama el grupo, nos plantean lo que los expertos etiquetadores de MP3 llaman Ethno Rock: un conglomerado de estilos a través del rock, pero donde tienen cabida otros géneros, como punk, gipsy, hip hop o electrónica. Lo que caiga en sus manos lo tocan, además: ocarina, flauta, yorgafono... Llevan desde principios de los 90 publicando, pero son jóvenes e inquietos, así que cada disco ofrece algo nuevo. De todos modos, para una descripción fenomenal del grupo les dejo con un blog genial (y de paso les confieso de donde saco gran parte de mi música).

Este grupo lo vengo escuchando (hasta que me sacie) la última semana. Les dejo con su versión particular de Ciocarlia (del álbum Ethnomecanica), porque es obligatorio en este post, pero también con mi canción preferida del álbum Agroromantica, Videli Noci: una canción buenrollista en clave de ska, vacilona y entretenida. De esas que te dejan con una sonrisa en la cara -si sólo han de escuchar una canción de este post, que sea la última-. Así queda enlazado mi gusto por el ska y mi pasión por el brass. ¡Que la disfruten!





[No lo hice en el anterior post, que ya estaba escrito antes del viaje, pero lo hago ahora. Un saludo a toda la gente de Salamanca, con la que lo pasamos genial hace un par de fines de semana: a Lúpulo por encontrarnos y contarnos historietas de un bar cervecero, al Presi por todas la veces que pidió 11 cañas (que fueron muchas), a Galguera por no perder jamás la ilusión de tirarse a unas compañeras de piso, a Cotoya por la cerveza, a Ivan por hablar más de lo normal, a Fivvix por traerse a su chica, a su chica por traerse a Fivvix y a la fotógrafa del evento por hacer fotos (que nos han de llegar)]. Un saludo a todos.

1 Además de esta versión, en el disco Ethnomecanica, Zdob si Zdub nos ofreció una nueva versión de la misma. Pero mola más ésta.
2 Por favor, si alguno de los enlaces musicales están rotos, déjame un comentario indicándolo. ¡Gracias!

Música Para Minorias. Me arriesgo poniendo el enlace directo, yo lo sé. Por eso no lo pongo: hagan la búsqueda en Google.
Normalmente subo las canciones a boomp3, ¡pero hoy no me deja!

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Just because ...

Belgian Beer no.298: Saison de Mai

Here is a beer I really enjoyed. The Saison de Mai brewed by Brasserie Saint Monon. A light beer with some hints of spice, floral notes, overall very ... springy. Orange, vanilla, hops, it's all very confusing. But very pleasant at 8.3%.

Belgian Beer no.297: Adelardus

Brewed by the Brasserie Kerkom (same brewery as for no.92), the Adelardus Dubbel. A fairly spicy and sweet brown beer, some herbs - an interesting but not long lasting taste. 7%.

Belgian Beer no.296: Delirium Nocturnum

Ok, first of all don't you just love the bottle/design? I think it looks pretty cool.
Now on to the beer. Brewed by Brasserie Huyghe the Delirium Nocturnum is a strong, dark ale at 8.5%. It's all a little fruity, a little nutty, a little malty, a lot of things going on in this beer. Very smooth and very rich, but then again it had to be at that strength.
Great beer but not one to drink too many of.

Belgian Beer no.295: Kriek Foudroyante

The Kriek Foudroyante. Another beer from Brasserie Lindemans, but despite being brewed in Belgium it is meant for export to France.
Cherry, sweet, the like. 4%.

Evolución, anarquismo y levadura de cerveza

Cuando Darwin publicó el Origen de las especies sabía la que le iba a caer. O, dicho de otro modo, conocía las implicaciones teológicas que su teoría acarreaba. Era en cierto modo natural y previsible que se armara tanto revuelo en las instancias religiosas. Lo que no es natural es que todavía exista quien, con argumentos basados en la Biblia, pretenda hacer creer que lo que Darwin demostró, que los seres vivos están unidos por lazos de parentesco evolutivo, no es más que una peregrina teoría. Y no, ES una teoría: una teoría científica.

Pero no sólo desde la (reaccionaria) Iglesia le cayeron palos a Darwin. Los sectores más progresistas también combatieron la Teoría de la Evolución con vigor. Y esto es así porque en primera instancia se entendió que el mecanismo de la evolución era la lucha entre especies. Y esto se interpretó como una despiadada guerra sin cuartel entre especies en busca de los recursos que les permitieran reproducirse más y obtener una ventaja. Ante tal presentación es lógico que la moral sufriera un tremendo revolcón y no fueran pocos los defensores de los derechos civiles y sociales que se mostraron beligerantes con la Teoría de la Evolución, entre ellos el demócrata William Jennings Bryan, ferviente defensor de los derechos civiles.

Por último, tal presentación de la Teoría entroncaba con las tesis económicas propias del liberalismo, incipientes también en Inglaterra. La competencia entre empresas, según esta interpretación, es la base del crecimiento económico, así como la competencia entre especies la base de la evolución. Piotr Kropotkin, príncipe anarquista, tenía una visión muy distinta de la naturaleza animal (y por tanto humana). Según sus observaciones era la cooperación y no la competencia, la base del desarrollo. Como respuesta a la obra de Darwin y para sustentar sus afirmaciones políticas, Kropotkin publico su obra La ayuda mutua: un factor en la evolución


La ciencia, y especialmente la biología evolutiva, ha avanzado mucho desde Darwin. Hoy sabemos que la herencia genética es el mecanismo mediante el que opera la evolución y por el cual están ligados todos los seres. También sabemos que la lucha entre especies puede no serlo tal y que la cooperación es en ciertos casos una medida tan o más efectiva para la existencia que la masacre del contrario. Por último Richard Dawkins nos desveló que la unidad evolutiva no es la especie ni el individuo, sino el gen: que 'lucha' de forma egoísta por su reproducción1.

Por último, aunque siempre lo deberíamos haber sabido no viene mal recordar que el comportamiento de nuestra especie o de nuestros genes no es, ni debe ser, una guía moral sobre la que tomar decisiones. Demasiado lejos estamos de comprender la maldad humana a través de la historia o de nuestros genes para, en base a ella, comportarnos como seres despiadados.

Hasta aquí la parte de la evolución y el anarquismo. Ahora viene la levadura de cerveza. He fusilado y traducido este texto con mi translatorAK-47. Cuando lo lean comprenderán a qué viene todo esto.

La cerveza une la levadura.

El gen que hace posible la fabricación de cerveza también es representante de una importante teoría de la evolución.

Como te dirá cualquier fabricante de cerveza, la levadura empleada en el proceso tiende a agruparse durante la fermentación. Sin embargo, a pesar de miles de años de fabricación de cerveza y décadas de investigación genética sobre la levadura, nadie ha sido capaz de explicar por qué la levadura forma grumos. Ahora, no sólo se ha descubierto el gen que hay tras el grumo, sino que el mismo también ofrece un interesante enfoque a cómo la vida se vuelve pluricelular y aporta un nuevo ejemplo de una importante teoría evolutiva.

Un grupo de científicos de la Universidad de Harvard publicaron la semana pasada [14/11/2008] que han aislado el gen que permite a la levadura permanecer unida. Este gen permite a la normalmente solitaria célula de levadura protegerse a sí misma de las toxinas en el entorno mediante una capa protectora en la cual se envuelven. Dado que una de esas toxinas es el propio etanol que las mismas células producen, agruparse junto con otras levaduras les permite sobrevivir en el medio rico en alcohol que resulta de la fermentación.

Además, el gen ha construido un sistema social de valores que impide que células sin el gen protector puedan aprovecharse de la esfera protectora de la multitud. Este mecanismo de control social es un ejemplo de cómo células solitarias pueden regular funciones en mayores unidades.

"Nos enseña que, cuando se unen, hacen cosas que no pueden hacer como células solitarias", dijo Kevin Verstrepen, el científico a la cabeza del estudio. "Puedes verlo como un modelo de cómo cooperan organismos unicelulares, dando un pequeño paso hacia la viva pluricelular".

El gen, llamado FLO1, produce una proteína que hace de Velcro en el exterior de las células de levadura. Cuando una célula de levadura topa con otra con el mismo gen, quedan pegadas. Producir la proteína cuesta energía, así que las células pagan un precio por recibir el beneficio de la protección. Sin embargo, alguna células sin2 FLO1 tratan de obtener el beneficio sin pagar. Cuando se forman las esferas, las células sin el FLO1 pueden constituir hasta un 30% de una agrupación de levadura.

Con el tiempo, las células de levadura con el FLO1 eliminan a los aprovechados, empujándolos al exterior de la esfera. Con este proceso, las células parasitarias no sólo no reciben el beneficio de la protección dentro del grupo, sino que además pagan actuando como primera linea de defensa del grupo. "Pasan de tramposos a puteaos" dijo Verstrepen [en un alarde de narrativa española].

FLO1 proporciona el más claro ejemplo de la teoría de la evolución conocida como selección de parentesco. La selección de parentesco nos dice que los organismos contradirán la selección natural reduciendo sus propias oportunidades de reproducirse ayudando a sus familiares, con los que comparten genes [en este caso el FLO1]. Y son los genes, no los individuos quienes se reproducen. Siendo a la vez común a la levadura y fuente de su cooperación, FLO1 representa la versión más reducida posible de la selección de parentesco.

Para Verstrepen, quien obtuvo su doctorado en biología en el Center for Malting and Brewing en la Universidad de Bélgica, éste es un ejemplo más de cuánto la ciencia de la cerveza tiene que ofrecer a la de la biología.


Y ya he dicho que de los genes no tenemos que extraer virtudes morales. Pero, tras leer esta historia de cooperación, con castigo a los parásitos de la sociedad incluido, ¿no alegra ver la cerveza con nuevos ojos?. ¿Es la cerveza la fiel aliada de los amigos de Kropotkin?. En mi opinión...

Sí.

1 Si Darwin cometió el error de acuñar el término lucha entre especies Dawkins hizo lo mismo al llamar a su gen egoísta. Tras la lectura de su libro muchos lectores se confesaron completamente deprimidos y así se lo hicieron saber al autor.
2 En la nota de prensa original aparece with lo cual debe ser una errata, pues de no serlo, nada de lo posterior tiene sentido.

Artículo original.
Brontosaurus y la nalga del ministro. Stephen Jay Gould.
Muchas gracias a mi química loca y tecnóloga de alimentos que me facilitó el artículo

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Belgian Beer no.294: Livinus

A very interesting beer. The label definitely got our attention. A blond high fermentation beer, yeasty beer? Brewed by Brassrie Van Den Bossche.
We tried it at home. Very easy to drink at 5.2%.

Cuenta atrás para Salamanca

¡Sí señores!

Recientemente se ha publicado el resumen de La Ronda #6. Eso significa que ya hace más de 7 meses que los blogueros cerveceros de habla hispana vienen platicando acerca de la cerveza mensualmente, pero también en todos y cada uno de los posts que publicamos a diario y que son leídos al instante gracias a los RSS y a los envíos automáticos por e-mail y a tantas otras cosas que hay que agradecer infinitamente a los informáticos.

La cosa estaba cantada: nos gusta hablar, nos gusta beber cerveza, nos gusta quedar con los amigos. Era evidente que algún día alguien diría: "¿y por qué no quedamos y lo hacemos todo junto?". La gente aplaudió entusiasmada en los comentarios. La comunidad cervecera en España lo tiene un poco más sencillo para quedar y finalmente cuajo un proyecto de plan. Prometimos, eso sí, que en ocasiones venideras haríamos lo imposible por establecer encuentros multilaterales a nivel internacional. Que así sea.


Pero del dicho al hecho hay un gran trecho y no es fácil ponerse de acuerdo. Somos estudiantes, currantes o curriestantes, con trabajos fijos y ocasionales, algunos deben trabajar los fines de semana: no ha sido sencillo que todo el mundo haya podido participar en la decisión, ni apuntarse al viaje. Pero, estando la idea cuajada, si no era tortilla, sería revuelto.

Nos vamos a Salamanca. Está todo el mundo invitado y si alguien de los que no lo tenía muy claro desea plantarse el sábado en la ciudad, será recibido con vítores y jolgorio. Aceptamos a cualquier persona que diga llamarse Andrés, Carls o Sir Asf. Pueden venir (y vendrán) amigos y parejas, con o sin blog. Todo el mundo tiene cabida en el primer encuentro genuinamente cervecero de blogueros de España. Los abstemios, eso sí, tendrán difícil encaje.

De Valencia vamos tres amigos: nos gusta comer bien y beber excelente. Prometemos hacer lo posible por seguir el ritmo de los amigos asturianos del CAAC, que también viene en pleno (o semipleno). Llegaremos el sábado en torno a las 11:30 (salimos de Madrid a las 9, tras una noche festera en el bus de Valencia). La idea es llegar, dejar los trastos y partir de inmediato a zampar los ricos manjares de la comida castellano-leonesa. Nos encomendaremos a la sabiduría de Chela para que nos guíe con acierto a través de las empedradas calles de Salamanca. Los tropezones a causa del exceso de bebida son exclusiva responsabilidad de cada uno.

Haremos fotos y beberemos cerveza. Visitaremos museos y luego beberemos para reponernos del paseo. Haremos más fotos al museo y luego a las cervezas. A los monumentos y junto a ellos con cervezas. Saldremos a cenar y nos haremos fotos, bebiendo cerveza. Haremos luego cerveza y nos tomaremos unas fotos. Luego paseo, pub, más fotos (no saldrán bien) y más cerveza. Lo más probable es que alguien pierda la cámara de fotos.

En fin. Haremos las fotos justas y necesarias para publicarlas y dar al resto de blogueros la envidia, justa, necesaria, para que otro año se apunte. Porque si todo va como tengo pensado, el año que viene seremos más. Y más adelante será una junta de aficionados a la cerveza y un poco más allá en el tiempo una asamblea hispana y más allá un enorme congreso anual de cervéfilos del mundo. Al siguiente año nos escindiremos y volveremos a empezar. Si todo sale como tengo pensado, claro.

Y para cuando seamos legión yo podré decir: yo estuve allí.

En la primera quedada bloguera y cervecera de España. En Salamanca.

¡Nos vemos!


Actualización: ¡He aquí el mini relato del viaje!
¡Y aquí el del CAAC!
1 ¿Se preguntan cómo reconocerán?. Pues bien, soy un joven apuesto de 25 primaveras que, si viviera en Springfield, tendría este aspecto. Además llevaré una gorra de Volldammista.

Posts relacionados

Belgian Beer no.293: Belgoo Magus

A fairly new beer (2007) on the market but I love it. Really, if you get the chance try it. It is one of those beers that is very easy to drink and simply - good!
I order it now every time I see it on the menu.
Brewed by Brasserie Belgoo, Belgoo Magus is white 4 grains beer. Really creamy, hoppy, and at 6.6% my next 'standard' drinkable very good beer. Have you tried it?
Plus I really like the modern design of the logo.
Note: In case you are 'desperate' for more Belgian Beers, I tend to be quicker uploading the photos than writing text. All on Flickr.

Belgian Beer no.35: Gouden Carolus - revisited.

Revisting Belgian Beer no.35.

Belgian Beer no.292: Lindemans Cassis

Yep, that's the second one for the non-beer drinkers.
The Lindemans Cassis (black currants) is really a Belgian classic fruit beer. Again fresh, fruity, rich aromas a sort of a juice beer. 3.5%.

Oh on a side note - it is December first, we'll probably start tasting Christmas beers soon and did you notice? Only 8 to go for the big 3-0-0.

Belgian Beer no.291: Lindemans Apple

Because there is more to Belgian Beers than the 'strong' ones. So for those who are looking for something light and fruity: today, Lindemans Apple.
Brewed by Brasserie Lindemans, a very fruity beer, refreshing, perfect for the non-beer drinkers. You know what I mean. 3.5%

La Ronda #6: triste historia de seducción cervecera

Éste mes a La Ronda invita Catador, desde su maravilloso blog, Buena Cerveza. Es difícil que el nombre de un blog pueda ser tan claro y tan expresivo: cervezas hay muchas pero lo que interesa de verdad es la buena cerveza. El tema de este mes viene a llamarse Cervezas para seducir. ¿A quién?. Pues a una hipotética muchacha interesada en aprender acerca de esta milenaria bebida... en nuestra casa. Catador nos pone en situación:

La cosa va así: de alguna manera conociste a una señorita y ésta, luego de saber tu afición por las cervezas, te pide la invites a una cata personal, proponiendo tú, ni tonto ni perezoso, tu humilde morada.

Toma ya. Estuve tentado de pasar el testigo a mi chica, para que diera una versión diferente: cómo seducir a un apolíneo y encantador joven a través de la bebida. Sin embargo las mujeres son más pragmáticas y saben que no requieren de tanto escenario para seducirnos. Nacen con sentido práctico.


Así que yo debo invitar a una joven a mi casa a tomar cervezas. Tarea harto difícil puesto que debo:
a) conseguir señorita.
b) tirar a mi familia de casa (es complicada la emancipación veinteañera en España).
c) conseguir cocinar algo decente (yo lo frío todo).
d) ordenar mi cuarto. Esto implica recoger todos los artículos que estoy leyendo. Y dejarlos en otro sitio. Y luego volverlos a desordenar cuidadosamente sobre la cama y mesa.

Como tanta tarea me abruma, prefiero pedirle la casa a Albert. Ya veremos qué pasa si me dice que no. Y la cena, que cocina muy bien. Le pido unos rollitos de sushi de carpaccio y unos bombones caseros de postre. Y unos bombones calientes, que se han de freir. Me sale bien, freir. La ensalada la puedo hacer yo. Tengo una norma básica a la hora de hacer ensaladas: cuanto más cosas lleva más me gusta.

Vale, tengo la casa y la cena. Ahora falta la señorita. Me sale muy mal ligar (¡quien lo diría, al contemplar mi estampa!). Lo hice una vez hace muchos años, y me salió bien. Por si acaso hago lo posible por no tener que volver a hacerlo, porque tengo muy mala memoria: no recuerdo si era ¿estudias o trabajas? o ¿quieres una chiquilín?1. Al final lo mejor será que se lo diga a mi chica y hacemos como que no nos conocemos, jugando a uno de esos juegos que ponen las revistas que se ha de jugar. Como que soy un extraño en viaje de negocios y ella una importante científica en un congreso y coincidimos en el bareto de la esquina. No diré qué revistas leo ni qué hacen luego en ellas.

Tras mucha insistencia mi chica acaba cediendo a participar del juego. No entiende por qué debe darme permiso para un juego imaginario. Yo es que soy todo un caballero y serle infiel de mente sin pedirle permiso me resulta imposible. Aunque sea con ella misma disfrazada. A partir de ahora se llamará Sonia. Yo Sonic.

Salimos del bareto. Yo le hablo de los planes de outsourcing y de mis discrepancias creativas con el realm-manager en el indentado de los ficheros. Los tabs son menos portables a nivel internacional, opino, algo fundamental si planeamos el landing de la empresa en indochina. Ella me dice que me calle.

Al llegar a casa de Albert veo que todo está como lo había dejado, recojo galantemente el abrigo de mi acompañante y me ofrezco para colgarlo del armario. Afortunadamente, Albert sigue en él, correctamente atado. Suspiro con alivio.

La velada no puede empezar peor. Mi desconocida se abalanza sobre mí directamente en la cocina, apremiada quizá por la vida del estudiante y la falta de oportunidades que ello supone para abalanzarse (como en las revistas) sobre un joven empresario en una cocina con algas nori. Eh, eh, así no, reconvengo. Primero la cena y las cervezas, o nos quedamos sin post.

Ligeramente indignada, Sonia acepta el sushi, que está preparado al estilo mediterráneo, arroz basmati con un chorrito de aceite de oliva y limón. Maravilloso, me dispongo a sacar la primera cerveza del frigorífico. Mientras la abro, explico a Sonia las características de esta gran cerveza. Sin embargo, vestido como un dandi Sonia vuelve a la carga, intentando despojarme de mi chaleco cruzado.

Ahí sí que me tengo que enfadar un poco: ¡de qué voy a hablar con mis amigos cerveceros si no me deja explicarle las cervezas!. Sonia no lo entiende y se enfada. Se marcha (sin el abrigo). Le digo: ¡Sonia, espera! ¡Soooonia!... falta freir los bombones!.....

Y se marchó. Delirium no liga nunca, pero Sonic jamás falla y ese fracaso le ha dejado hecho polvo. No se sentía igual de mal desde que el real-manager rechazó su solicitud de implementar todos los jababeans en ensamblador. Desolado, encontró consuelo en el crepitar de los bombones.

¿Y las cervezas?. Pues eran una Blanca de Brujas, una Titan Pale Ale, una Orval y una Weihenstephaner Korbinian. Me las tomé con Albert, quien además tenía una Amstel en la nevera y tuvo el detalle de sacar un queso de cabra y un fuet de su tierra, que devoramos viendo el basket.

Para eso están los amigos, ¿no?.

1 Lamento que los amigos no españoles y españoles con poco recuerdo de la publicidad de otrora no cojan el chiste.
2 Espero que Catador no se enfade por el relato. Me ha pillado demasiado tarde para pensar en algo elaborado. Este mes mi Ronda es un relato de humor.

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Belgian Beer no.290: Grottenbier

The biere des grottes - beer of the caves. Brewed by St. Bernardus. Fermentation in the bottle, some sweet notes, a brown beer at 6.7%.

Porter x 4

En esta oportunidad la idea es compartir un estilo que en lo personal me agrada mucho, cuando vean las recetas de los sub-estilos en los que está dividida la familia Porter, verán que casi no cambian, salvo en la variante 'Baltica', donde se busca un perfil mas 'licoroso', en la cual solo hago una adición de lúpulo al '60, usando alguna variedad neutra y de alto % de AA (Magnum), como así también una relación BU:OG mas baja (cercana al 0,4) ya que el dulzor de la malta en este caso va a ser compensado por el contenido alcohólico (cercano al 9% en volumen) mas que por el lúpulo.
Cuando hago Porter, cualquiera sea de sus variantes, el método de elaboración, las adiciones de lúpulo, la relación BU:OG, el programa de fermentación y maduración, las variedades de lúpulo y el tratamiento del agua son idénticos, solo cambio hacia arriba o hacia abajo la OG de acuerdo al estilo. Así que comenzaré las recetas un poco de atras hacia adelante, haciendo previamente las aclaraciones. La primera de ellas sería comentar que experimenté bastante en el estilo y cualquiera de las recetas adaptada a la OG y su respectivo ajuste de Ibu's funciona perfectamente para cualquiera de las cuatro variantes. En cuanto a los lúpulos, lo más clásico es usar variedades inglesas, yo me inclino por el Fuggles, en ocaciones usé Kent Golding y cuando no dispuse de ellos usé algunas variantes americanas como el Glacier y el Willemete que funcionaron muy bien. De las cepas de levadura que probé me quedo con la Coopers. Otras cepas a elegir pueden ser S-05 y S-05 de Fermentis, Muntons o en último término Windsor de Danstar.
Bueno, me fuí demasiado por las ramas...en definitiva siempre trato de que cada cervecero encuentre y desarrolle 'su' receta, las mías son solo ideas que pueden servirle como guía a los mas novatos...vamos a lo importante:
Yo comienzo siempre el mash con una relación de empaste de 2,5:1 a 67°C, luego de 60' aumento a 3,1:1 y 72°C y la mantengo por 30', momento en que comienzo a recircular y llevo la T° a 76°C (mash out), las sales que agrego para las Porter son sulfato de calcio, cloruro de calcio, carbonato de calcio y sal común de mesa a razón de 20 grs de c/u por cada 12 kgs de malta utilizada. El lavado de azúcares lo hago a 76-78°C y corrigiendo el PH del licor a 5,8.
El hervor lo mantengo por 90' y las adiciones de lúpulo las hago al '60, '20 y '10 tratando de conseguir la mitad de los ibu's con la primera adición y la otra mitad repartida en las dos últimas, la relación BU:OG la mantengo en el orden de 0,66, salvo la aclaración hecha de la Baltic. La fermentación primaria la mantengo en 17°C y luego maduro un mes a 4°C (15°C y 3 meses en el caso de la Baltic).
Ahora lo único que queda por expresar es la composición de las maltas y la OG para cada variante, voy a comenzar por la Porter Clásica, que es en definitiva donde nace el estilo....

Porter (OG: 1050-52)
-40% Pilsen
-39% Munich
-8,3% Caramelo 140L
-3,3% Biscuit
-5% Brown
-4,4% Chocolate

Brown Porter (OG: 1040)
-79% Pilsen
-8% Caramelo 140L
-3% Biscuit
-4% Brown
-2,5% Chocolate
-2,5% Melanoidina
Siendo una versión muy liviana busqué reemplazando la mitad del % de chocolate por melanoidina, un tostado mas suave y algo menos de color.

Robust Porter (OG: 1060)
-79% Pilsen
-8% Caramelo 140L
-5% Caramelo 60L
-3% Brown
-2,5% Chocolate
-2.5% Black Pattent
Acá buscaba un color negro mas pleno con la malta Black y aumentando la relación de maltas caramelo una textura mas almibarada y mayor cuerpo.

Baltic Porter (OG: 1092)
-50% Pilsen
-30% Munich
-6% Biscuit
-4% Brown
-6% Caramelo 140L
-4% Chocolate
En la olla de cocción agregué azúcar negro sin refinar equivalente al 7,69% del peso de las maltas.

De mas está decir que cada uno puede jugar un poco con todas las variables manteniendose dentro de lo que el estilo marca, bajar o subir los ibu´s a su gusto...las mías suelen ser bastante lupuladas, buscar mayor sequedad comenzando el mash a 63-64°C, modoficar las relaciones 'caramelo-tostadas', etc, etc

Bueno, todo por ahora...si quieren leer algo mas sobre el estilos acá hay una nota que publiqué hace un tiempo en este mismo blog.
http://barlow-cerveza.blogspot.com/2007/11/porter-un-clsico-ingls.html

Belgian Beer no.227: Cuvée Ermesinde - revisited

Just another photo of the Cuvee Ermesinde - tried way back when.

Belgian Beer no.289: MacBen

Not one of my favorites, but a Belgian beer nevertheless - MacBen. A dark brown with red hints, this scotch ale is brewed by the Brasserie St Feuillien. 7%.
Sort of caramel and roast barley taste.

Belgian Beer no.288: Maes Zero

Just in case you're up for a Maes. And watch your calories as well.

Beer Bar in Brussels - Brasserie de l'Union

An old time favorite, that is always on our 'to go to' list. Ideal place after a very cold Sunday market, for a hot bowl of soup. And a Belgian beer of course. We spent almost 4h in this place - a record, I know - but it's that cozy and welcoming.

Brasserie de l'Union - Parvis de Saint Gilles 5, 1060 Brussels

CSI XIV: Lenguajes y gramáticas (i II)

Es obligatorio leer el post anterior...

Nos habíamos quedado en una pregunta: ¿Cómo se relaciona las gramáticas formales con los lenguajes de programación de alto nivel? Pues verán, los lenguajes de programación están especificados mediante una gramática que determina la secuencia de palabras aceptable en un programa. Y nosotros, los humanos, hacemos algo parecido cuando queremos entendernos. Si yo les digo "rosa un pasea perro tranquilamente" no estoy hablando español, por más que las palabras que gaste existan en la lengua española. Existe una gramática que debo cumplir.

Es importante notar una diferencia respecto al ejemplo anterior de las aes y las bes. Lo que antes eran letras que conformaban el alfabeto ahora se corresponden con palabras que integran el vocabulario. Las reglas de la gramática castellana se aplican a las palabras, las cuales reciben categorías gramaticales, como sustantivo, adjetivo, verbo, etc. En informática en vez de palabras hablamos de tokens. Tokens típicos son identificador, declaración, expresión...


Vamos a crear una sencilla gramática, que será una burda imitación de nuestro lenguaje. Los símbolos no terminales serán: ORACIÓN, SUJETO, PREDICADO, DETERMINANTE, SUSTANTIVO, VERBO, ADJETIVO y ADVERBIO. Los no terminales serán el conjunto {un, el, este, aquel, perro, gato, pastel, azul, pequeño, pasea, camina, garbosamente, rápidamente}.

En primer lugar estableceremos la relación entre los terminales y las categorías gramaticales representadas por símbolos no terminales. En nuestro caso esto es evidente y la representación se entenderá fácilmente:
DETERMINANTE = {"un", "el", "este"}
SUSTANTIVO = {"perro", "gato", "pastel"}
VERBO = {"pasea", "camina"}
ADJETIVO = {"azul", "pequeño"}
ADVERBIO = {"garbosamente", "rápidamente"}


Si la secuencia de letras corresponde a una palabra con un no-terminal asociado viene determinado por el análisis léxico. Garvosamente no es un adverbio, por mucho que lo parezca: es una burrada. Decimos entonces que se trata de un error léxico.

Nuestra gramática relaciona los símbolos no terminales y tiene esta pinta, que seguro les sonará del cole:
ORACIÓN := SUJETO PREDICADO
SUJETO := DETERMINANTE SUSTANTIVO | DETERMINANTE SUSTANTIVO ADJETIVO
PREDICADO := VERBO | VERBO ADVERBIO
1

Tomando el no-terminal ORACIÓN como símbolo inicial, ya pueden dedicarse a averiguar si los siguientes secuencias de palabras caen dentro de nuestro pequeño lenguaje. Por ejemplo, son parte de nuestro lenguaje: este perro azul camina rápidamente, un gato pasea o Este pastel azul camina garbosamente. En el último caso la oración no tiene ningún sentido, pero es sintácticamente impecable. El último paso para dotar de sentido una oración en un lenguaje es realizar un análisis semántico. En las lenguas naturales éste depende del contexto y es posible que en cierto ámbito pudiera tener sentido que un pastel caminara y, además, lo hiciera con cierto estilo.

Nuestra especificación de un lenguaje deja mucho que desear, por supuesto y sólo recuerda vagamente a los idiomas que hablamos. Los lenguajes que usamos los humanos son lenguajes naturales y la mayoría de las gramáticas que emplean son ambiguas, esto es, para una secuencia de entrada admiten distintas interpretaciones. Los lenguajes informáticos tratan de eliminar toda posible ambigüedad mediante reglas expresas en el tratamiento de la entrada, reglas de precedencia... sin embargo hay ocasiones en los que el comportamiento del compilador, que es quien debe leerse el programa y determinar su validez, se deja sin determinar.

Y en este punto ha aparecido un concepto nuevo: el compilador. El compilador es un programa que, tomando un conjunto de archivos con un lenguaje que podemos entender, genera un archivo ejecutable: una imagen en memoria que se puede ejecutar. Un programa, vamos. Y para entender lo que pone en el fichero, el compilador tiene que realizar las mismas acciones que acabamos de describir.

Es decir, que el compilador primero lee letra a letra el archivo y crea una secuencia de tokens. En nuestra analogía, si el compilador tomara como entrada una frase como Un pastel pasea azul, la salida del análisis léxico sería la secuencia: DETERMINANTE SUSTANTIVO VERBO ADJETIVO. El compilador a veces duda: si lee una p tras un espacio no sabe si corresponde a un SUSTANTIVO (pastel, perro) a un VERBO (pasea) o a un ADJETIVO (pequeño). Y a veces el programador piensa que el compilador va a entender una cosa y entiende otra. (Estoy en condiciones de poner ejemplos a petición de los informáticos).

Con la secuencia de tokens formada, el compilador toma el símbolo inicial de la gramática y juega a validar esa secuencia con las reglas de la misma (análisis sintáctico). De este modo decide si un programa es correcto. Que un programa sea sintácticamente correcto no significa que funcione como el programador espera, del mismo modo que nuestro ejemplo del pastel paseante funcionaba sintácticamente sin tener sentido. A veces las frases sin sentido nos hacen gracia, pero un programa sin sentido no hace ni puta gracia.

En serio.

Precisamente leí hace poco que el primer compilador fue desarrollado por una mujer, Grace Hopper, una de las pioneras de la informática. Programó los computadores más importantes de la época (años 50 y 60) y partici´po en el desarrollo de los lenguajes COBOL y FORTRAN, dos de los lenguajes con más arraigo entre los matemáticos y físicos y que son tan buenos que hoy en día, más de 40 años después, se siguen empleando

En resumen, quizá hayan visto ustedes el código de algún programa y les haya parecido complicadísimo (sin contar que hay gente que escribe código fatal). Desengáñense. Ese lenguaje hay un conjunto relativamente reducido de tokens y su gramática es tremendamente más sencilla y restrictiva que todo aquello que les enseñaron en el cole, con sus excepciones y dialectismos.

¡Los programadores estamos, definitivamente, sobrevalorados!

1 Los informáticos me podrán decir que esta gramática no se ajusta a la forma normal de Chomsky y mogollón de cosas más. Es cierto que no he querido complicar demasiado la explicación: no pretendo que nadie apruebe una asignatura de teoría de autómatas o lenguajes formales gracias mis posts. Como dije, pretendo tan sólo mostrar que Informática es algo más que páginas web y bases de datos.

Apuntes de clase.
En la wikipedia podemos ver un diagrama sencillo de cómo actúa un compilador.

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CSI XIV: Lenguajes y gramáticas (I)

Éste post pretende ser, no exactamente una continuación, sino un complemento a éste post acerca del lenguaje de las máquinas. Recordando un poco de qué iba, vimos cómo en principio las instrucciones recibidas por máquinas y computadores eran de tipo mecánico. Con el tiempo se pudo almacenar estas instrucciones en forma de memorias magnéticas donde series de niveles de tensión determinaban el comportamiento de los componentes del procesador.

Se desarrollaron luego distintos niveles de abstracción sobre el lenguaje en el que se expresaban estas instrucciones (programas). El lenguaje ensamblador consistía en una serie secuencial de códigos que representaban directamente las instrucciones que podía ejecutar un procesador. Era completamente dependiente del mismo. Sin embargo, por encima del ensamblador surgieron lenguajes con un nivel mayor de abstracción, independientes de la máquina en el lenguaje que emplean. Se les llama lenguajes de alto nivel. Los lenguajes más empleados hoy en día son de este tipo, aunque hay muchas diferencias entre ellos.

En el post de hoy generalizaremos la representación de un lenguaje de alto nivel y veremos en qué medida sus conceptos son tomados de la lingüística y se basan en la teoría de grupos.


Empezaremos desde abajo: llamamos alfabeto a un conjunto finito de símbolos (que llamaremos letras). Una palabra es una secuencia de finita de letras de un alfabeto. Hasta ahí todo normal, ¿no?. Venga un ejemplo: Δ es un alfabeto compuesto por las letras a y b. No nos liemos con más. Algunas palabras posibles sobre ese alfabeto son aaaab o baaba. Al conjunto de todas las palabras que se pueden formar con este alfabeto se le denomina el lenguaje universal sobre el alfabeto Δ, siempre que incluyamos en el mismo la palabra vacía λ (lambda). La palabra vacía tiene longitud 0.

Dado que el lenguaje es un conjunto, se pueden realizar operaciones sobre el mismo y, dependiendo de las propiedades que cumpla, le daremos un nombre u otro. Eso se lo dejaremos a los matemáticos.

Los lenguajes universales, pese a ser fascinantes por sus propiedades (digo yo) de poco nos sirven en la práctica. Volviendo a un plano más cercano a la vida real, los seres humanos no sólo empleamos un conjunto finito de palabras, sino que además empleamos un orden determinado entre ellas. A este orden se le denomina sintaxis. Y la gramática determina las reglas en las que se deben combinar las palabras.

En informática (y matemáticas) una gramática tiene una definición formal: consta de un conjunto de terminales, un conjunto de no-terminales (o símbolos auxiliares), un símbolo no-terminal inicial y un conjunto de las reglas de producción. Las reglas de producción determinan la generación de las palabras del lenguaje. Con un ejemplo esto queda clarísimo.

Nuestro alfabeto Δ = {a,b,&lambda} podría ser el conjunto de terminales. S será el símbolo no terminal inicial y A es el otro no terminal. Las reglas de producción podrían ser estas (enseguida las explico):
S := bS | aA | λ
A := aS | bA


Posibles derivaciones:
S -> bS -> bλ: b forma parte del lenguaje.
S -> bS -> baA -> babA -> babaS -> babaλ : baba forma parte del lenguaje.


Ésta gramática genera el lenguaje de las palabras con un número par de aes. ¿No me creen?. Pues vean. El juego consiste en, empezando en el símbolo inicial, quedarse sin no-terminales. Cuando queden sólo terminales se termina y obtenemos una palabra. El símbolo inicial es S y decimos que S deriva directamente bS ó aA ó la palabra vacía (| significa 'o'). Podemos escoger cualquiera de las tres derivaciones. Si escogemos la palabra vacía ya hemos acabado, porque nos hemos quedado sin no-terminales: la palabra vacía tiene 0 aes y forma parte del alfabeto. Si escogemos bS tenemos que quitar la S, y derivamos de nuevo. Posibles secuencias de derivaciones a partir de ésta podría ser las que hemos visto en el ejemplo de arriba o la que se ve en la figura. (en la figura he empleado sigma para referirme al alfabeto, lo cual suele ser una convención).

¿Por qué no prueban a jugar siguiendo las reglas? Verán que todas las palabras tienen 0 o un número par de aes.

Y ahora es el momento de cambiar de post, porque si no, esto queda muy largo. Vayamos al siguiente para ver qué tiene esto que ver con los lenguajes de programación...

1 Esta entrada no se ve bien con IE6, en parte porque yo no he escrito bien HTML (que Firefox se traga), en parte porque Internet Explorer no muestra casi nada bien. Pero bueno, no me enseñaron HTML en la carrera, me enseñaron cosas como ésta que les he contado. Por eso esta sección se llama Cosas que Si se dan en Informática,

Apuntes de clase. Anda que no hace tiempo que estudié esto...

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Belgian Beer no.286 and no.287: Brussels Kriek and Brussels Framboos

Same fridge, still in Prague. Two fruity numbers - the Brussels Kriek and the Brussels Framboos. A cherry and a raspberry beer.

The Brussels Kriek is 3.5%.
The Brussels Framboos is 3.5%.
I would expect both to taste fairly sweet and not too unusual. Brewed by Brasserie Van Steenberge.

Las cervezas 'puras' Alemanas

Estuve pensando hace poco en las cervezas alemanas (que borrachín, ¿no?). Hace nada comentaba que las mismas nunca me habían entusiasmado. Evidentemente, por producción e historia, Alemania es un gigante cervecero y sus cervezas reconocidas en todo el mundo. Sin embargo, en mis visitas he encontrado siempre mayor cantidad que calidad. La cerveza alemana es, en muchos aspectos, más desconocida de lo creemos.

La mayor parte de gente en España identifica las cervezas alemanas con las botellas de medio litro turbias (si termina en er seguro que es alemana). Además, los que han leído un poco más las etiquetas, saben que muchas cervezas alemanas cumplen la llamada Ley de Pureza. No saben qué es pero San Miguel nos aclara que es algo bueno y por eso también lo cumple. Ahora, entre una San Miguel y una Andechser dunkel hay la distancia entre Manila y la abadía de Andechs... así que nos surgen varias preguntas:
¿Qué es la Ley de Pureza Alemana?
¿Cuál es su relación con la historia de Alemania?
¿Quién ha dado vela a San Miguel en este entierro?


Para empezar, la cerveza de trigo alemana como la descrita es oriunda de Bohemia y en Alemania es la cerveza tradicional de Baviera. Se le conoce como Weizenbier (cerveza de trigo) y suelen ser ligeramente ácidas y refrescantes, de cuerpo medio y untuosas. Por lo general suelen ser turbias o contener restos de levadura, aunque depende de la variedad.

La cerveza de esta región se ha expandido por todo el mundo y su máxima celebración -la Oktoberfest1- se ha convertido en un rentable negocio turístico. El éxito de las cervezas de trigo ha eclipsado variedades locales germanas tan o más interesantes que las bávaras, como la blanca de trigo berlinesa, la Altbier en Düsseldorf o Kolsch de Colonia. Lo cierto es que si nos quedamos con tan sólo la zona de Baviera, no quedamos sin tres cuartas partes de Alemania.

La Ley de Pureza Alemana (o Reinheitsgebot) también surgió en la zona de Baviera (ya hablamos un poco de ella). De hecho, en un principio, no era ni completamente alemana. No la promulgó Carlos I (V de Alemania) como gusta decir a San Miguel, sino que fue el duque Guillermo IV de Baviera, en la ciudad de Ingolstadt. También se llama -y es así como la citan la mayor parte de cervezas alemanas- ley de pureza de Bayern.

La ley no se trata de una medida de protección de los consumidores, como he leído, al menos no parece que fuera esa su intención. Se trata de un texto intervencionista que regula el precio máximo de la cerveza. Además establece que los únicos ingredientes permitidos en la elaboración son malta de cebada, lúpulo y agua. Las levaduras no se mencionan, claro, porque nadie sabía lo que eran2: sencillamente se añadían sedimentos de la anterior fermentación y la cosa funcionaba mejor que si no se hacía.

Hoy se entiende que los principales motivos de esta ley fueron principalmente económicos, más que gastronómicos. La prohibición del uso de trigo alivió la lucha por el cereal que mantenían cerveceros y panaderos, favoreciendo a estos últimos. Por otro lado se evitaba la posible adición de otros cereales no autóctonos (lo que es una medida proteccionista).

¿Pero, si sólo se puede añadir malta de cebada, dónde quedan las cervezas de trigo?. ¿No son acaso tradicionales?. Pues también, no crean que los nobles hicieron algo tan estúpido para prohibir estas nutritivas bebidas. Sencillamente, su fabricación se convirtió en un derecho reservado a los cerveceros reales, esto es, a cerveceros a los cuales, a cambio de dinero, les era otorgado el privilegio de fabricación. Hoy en día todavía quedan herederas de aquellas cervezas privilegiadas, como Schneider & Sohn o las cervezas de Luitpold.

La Ley de Pureza se fue extendiendo, con adaptaciones, a las distintas regiones de Alemania y, como decimos, a duras penas subsistieron las variedades, luego protegidas, Alt y Kolsch, eclipsadas más tarde por las nuevas Lager de Munich y Viena. Sin embargo, la propia ley ha ido cambiando y, por supuesto, hoy en día la elaboración de cerveza alemana no se restringe a los contenidos de una ley del s. XVI.

En la actualidad la Ley de Pureza Alemana, aplanadora y devoradora de estilos, ha demostrado ser un excelente reclamo publicitario (junto con la Oktoberfest). No es extraño que los empresarios cerveceros la invoquen pues en los mercados, ni que San Miguel nos dé la vara con 1516, la Edad de Oro de la cerveza.

Por desgracia, esto nos impide descubrir el verdadero potencial de la cerveza alemana como nos gustaría. En mi caso, además, no he podido (en ninguna de mis estancias en Alemania) ir a la caza de cervezas y cervecerías de renombre. En mi segunda visita sí que es verdad que bebimos muchas cervezas. Pero muchas. Sin embargo las cervezas las obteníamos en supermercados que, pese a tener centenares de botellas, apenas ofrecía algo fuera de las eurolager y planas weizenbier.

Por eso pido ahora ayuda a los amigos cerveceros españoles: ¿alguien conoce dónde puedo obtener cervezas de Colonia, o Altbier en nuestro país?. Y una segunda pregunta: la primera vez que estuve en Alemania (en el noroeste) pude probar una Altbier que me sirvieron con fruta en el fondo del vaso. La pregunta es: ¿se comía la fruta?.

Yo no sabía que hacer y por eso, por no quedar mal, me comí la mitad.

1 El amigo Pinar ha escrito un interesante post acerca de las distintas cervezas de Baviera, y en especial de Munich, que conoce bien.
2 Al respecto, ver la anotación que hace Max en los comentarios, aclarando que esto no es del todo cierto

El Libro de la Cerveza. Michael Jackson Ed. Blume.
Reinheitsgebot. Wikipedia inglesa.
Texto de la ley (inglés)
Origen de la foto (Creative Commons)

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Belgian Beer no.285: Biere du Boucanier

There is not much I know about this beer - so please help if you do. While in Prague we saw these Belgian beers in a fridge. Perhaps only made for export? I have not seen the Biere du Boucanier yet in Belgium. 11%.
Update: according to the comments this is actually Belgian Beer no. 166 Piraat. I will however leave it as a 'new' beer as this is probably the export version. Then again, who is counting? :)

Belgian Beer no.284: Gentse Tripel

Impossible not to try the Gentse Triple when in Gent. A heavy 8% nice golden beer. Slight spices and aromas - a simple straight forward beer. Brewed by the Brasserie Van Steenberge.

Belgian Beer no.283: Gildenbier

We tried this beer while on a day trip to Gent. Funny how you leave Brussels, and there is a whole world of different Belgian beers.
The Gildenbier - guild beer - is brewed by the Brasserie Haacht. It looks like candy and it does taste a little sweet as well. At 7% a faily strong beer, but very nice.

Belgian Beer no.282: 't Kelderke

A very pleasant amber beer, served and brewed especially for the t' Kelderke restaurant in the center of Brussels.

Belgian Beer no.281: Leffe Radieuse

You know what this blog is missing? Mainstream beers. The ones you find in every bar. All the time. The standard beers.
Should we start? I would guess that somewhere somehow I touched upon standard beers, but not many.
Voila - la Leffe Radieuse. A very rich beer and also very strong at 8.2%. There is a little fruit to it, a little spice, and general hoppiness.

Belgian Beer no.280: Ronsischen Dubbel

A very dark, and very unusual beer. Lots of spices and a very strong head (does this make sense?). A strong beer at 7.4%.
Brewed somewhere in the Ronse region of Belgium.

Belgian Beer no.279: Ultra Fraiche

The sister (brother?) of 203 - the Ultra Fraiche. The super fresh.
See I like these kind of beers. Light (3.5%) and fresh, with a slice of lemon, summery. A little hoppy, perfect.

La Ronda #5: El país con las mejores cervezas

Esta Ronda casi me pilla. Me disculpen si es un poco más corta de lo que es habitual, pero no me llega el tiempo para más.

Este mes nos propone Carls que nos mojemos y que opinemos acerca de cuál es el país cervecero por excelencia: el país que fabrica mejores cervezas. Por supuesto, Carls sabe que tal país no existe, ya que difícilmente podríamos llegar a un acuerdo los habitantes de la Tierra para mesurar de forma objetiva la calidad de todas las cervezas de todos los países. Se asume que lo que nos pregunta es por nuestras preferencias en relación a determinados estilos, o por nuestras inclinaciones románticas hacia la cerveza de algún país.

Aun así, no resulta fácil responder a lo primero, más que nada porque a medida que voy probando cervezas descubro que me gustan cada vez más y más variados estilos, de muy diversos países. Es algo natural, como lo es que dependiendo del momento consideres mejores unas cervezas u otras. Esto es, que no hay mejores cervezas sin momentos para ellas.

Y ahora dejaré de decir obviedades.


De una forma romántica, considero que el país que fabrica las mejores cervezas es Bélgica. Y no porque fabrique las mejores cervezas. Los motivos son otros:

Las primeras cervezas de calidad que tomé fueron belgas. Aprendí a amar las cervezas belgas en primer lugar, desde el día en que me sirvieron una Belle-Vue frambuesa y me dije 'pero, ¿qué es esto con tapón de corcho?'. Mi horizonte cervecero se desplazó cientos de kilómetros. Concretamente, los necesarios para llegar a Bélgica. Guardo todavía esa etiqueta de cerveza en mi modesta colección.

El segundo motivo tiene que ver con mi viaje a Bélgica y es que jamás he visto país (de los pocos visitados) que tenga en tan alta estima esta bebida. En Bélgica la cerveza es un tesoro nacional, el producto identificativo por excelencia y una bandera de la gastronomía. Los turistas compran cervezas (caras) en las tiendas de souvenirs, lo cual no creo que suceda en ningún otro país. He estado en otros países cerveceros por excelencia, R. Checa y Alemania, y la cerveza se vive de otra forma.

No de una forma peor, ni mejor. Yo diría que la cerveza se integra en el paisaje alemán y checo con mayor naturalidad, sin darle demasiada importancia (pese a la gran calidad de sus cervezas) y que sin ese fondo el cuadro quedaría vacío. En Bélgica (sólo visité las grandes ciudades) lo que vi fue un bodegón. Un bodegón con una cerveza en medio.

Creo que en el Reino Unido la cerveza tiene un papel más parecido al descrito para Alemania y R. Checa. No lo sé, porque en mi estancia de un mes en Irlanda apenas pasé de tomar Guiness y Beamish en los pubs. Yo entonces no era un borrachín1. Desearía, como Catador, poder elegir a RU. como país cervecero, porque eso significaría que sé mucho más acerca de sus brebajes. Por desgracia, la mayor parte de las cervezas de esa región que he probado desaparecen del paladar tan rápido como de mi memoria.

Por último, comentar que quizá haya probado más cervezas alemanas que belgas. Lo curioso es que no considero que la calidad media de la cerveza alemana sea en absoluto de un alto nivel (lo que sí me atrevería a asegurar de Chequia o Bélgica). En un supermercado alemán cualquiera uno puede encontrar al menos 50 cervezas Lager, Helle, Kristall... y la mayoría de ellas son cervezas del montón. Otra cosa es que vayas a una tienda especializada en bebidas, donde encuentras no 50, sino 150, y mayor cantidad de cervezas de calidad. Pero vamos, que cuando visité Alemania (en una par de ocasiones) quedé más impresionado por la cantidad (y precio) que por la calidad. Tengo unas cuantas fotos graciosas que ponen de relieve la cantidad de cervezas alemanas que se pueden tomar.

Dejando a un lado el tema emocional y apreciativo, la cerveza belga 'tipo' (por decir algo) me gusta. Me gustan las Dubbel dulces y maltosas y también las más secas Trippel. También las cervezas blancas de trigo, aunque en este apartado las checas van a la par. No tengo ningún problema con las cervezas más amargas y de menor contenido alcohólico: vienen muy bien para el aperitivo de la tarde. Pero si por la noche salgo a una cervecería, prefiero una o dos belgas de abadía.

En fin, que para gustos cervezas. Y países. Y culturas cerveceras. Y música en los baretos. Y posavasos, medidas, tapas...

Por cierto, que me encanta cómo ha planteado el mismo tema el filósofo cervecero. Reproduzco para los no enterados:
Llegás a una cuidad que no conocés y después de registrarte en un hotel, o bajarte del tren, lo que sea, vas al primer bar que te encontras para tomar una cerveza. ¿En qué país o países vas a tener más seguridad de encontrar una buena cerveza?

¡A viajar!

1 Lo cual no es del todo cierto. De Irlanda me traje una camiseta y la repulsión instintiva y visceral hacia el whisky.

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